Los problemas de España son de tal
envergadura que no se arreglan con enmiendas parciales, necesitamos una nueva
Constitución.
Antonio Romero Ruíz/
dirigente del PCE, Ex-parlamentario de IU, Coordinador de la Red de Municipios
por la III República
España
está más cerca de la III República. El Proceso Constituyente está abierto,
todas las fuerzas políticas plantean la reforma de la Constitución, con
propuestas que pretenden modificar algunos artículos de la misma y otras
fuerzas como la nuestra que plantean abiertamente una nueva Constitución.
La
Constitución del 78, ya está agotada. Nunca garantizó los derechos sociales, ni
hizo justicia con los luchadores de la II República. Garantizó la impunidad del
franquismo, protegió el modelo de Estado monárquico, no se convocó un
referéndum entre monarquía o república y se mantuvieron los privilegios y se
dieron por buenas las decisiones jurídicas de la Dictadura.
Los
derechos sociales y económicos, los servicios públicos, como son el trabajo, la
protección social, la planificación de la economía, la educación pública, la
sanidad pública, el acceso a una vivienda digna, no solo no se han cumplido, ni
se han garantizado, sino que se han deteriorado, recortado, privatizado y
especulado con ellos a través de las políticas neoliberales que se han aplicado
y se están aplicando en estos largos años.
Políticas
neoliberales que han sido el germen de la corrupción, amparadas por la voladura
del pluralismo político y un poder judicial lento (heredado del viejo régimen),
imponiendo un bipartidismo del PSOE y el PP con la ayuda de una Ley electoral
fraudulenta y canalla que legaliza la desigualdad más absoluta de los votos y
trasladando el bipartidismo a todos los poderes que emanan de la Constitución
del 78.
El
fomento del Estado monárquico con medios de comunicación públicos y privados
que son instrumentos de los grupos empresariales, y del bipartidismo. No hay
información plural, las minorías no tienen acceso a otro modo de pensamiento.
Con colegios confesionales y monárquicos, subvencionados con dinero público,
una España que dicta mucho en la práctica de ser laica, en la que la inmigración
no se criminalice, con aborto libre, desmilitarizada y en la que la Corona
desaparezca dejando las cuentas claras y los españoles pasemos de ser súbditos
a ciudadanos. Hay que luchar contra el pensamiento único y la defensa del
neoliberalismo.
El
artículo 135 ha terminado por darle la puntilla a un modelo de Transición,
calificada de “modélica”, la enmienda promovida por PP-PSOE sitúa como
prioridad el pago a los bancos por encima de las políticas sociales, reforzando
constitucionalmente al capitalismo y rompiendo el débil equilibrio del texto
del 78.
El
15-M desde la calle planteó y abrió el Proceso Constituyente, creciendo
exponencialmente la demanda pública de un nuevo modelo de Estado, basado en la
libertad, la fraternidad, la igualdad y solidaridad. El cambio ha llegado a las
instituciones, haciéndose más fuerte y presente los valores y principios
republicanos.
La
corrupción es de tal envergadura en España que afecta a la Corona, al Gobierno
y a las élites empresariales. El cáncer de corrupción que afecta al PP, se ha
presentado con metástasis total en lugares como el País Valenciano o Madrid.
Bajo el mandato del PP, han aumentado las desigualdades sociales más que en
otro país de la UE, creciendo las bolsas de pobreza y exclusión social. El paro
crece y se desmantelan los derechos sociales.
Por
otra parte Cataluña, mantiene un pulso en sus reclamaciones independentistas
con la Administración central, luego España está bloqueada, empatada. ¿Quién la
desbloqueará?
La
Constitución del 78, el Régimen construido en estos treinta y ocho años, se
revela incapaz de solucionar los graves problemas que tiene la sociedad
española. De hecho nadie, ni las fuerzas más conservadoras, plantean que la
Constitución del 78 se quede como está. El PCE e IU plantean una enmienda a la
totalidad, los problemas de España son de tal envergadura que no se arreglan
con enmiendas parciales, necesitamos una nueva Constitución.
Los
ayuntamientos jugaron un papel clave en el advenimiento de la II República.
Fueron unas elecciones municipales que se celebraron el 14 abril del 31 las que
dieron el triunfo a los partidos progresistas y republicanos, el rey Alfonso
XIII salió de España y se proclamó la II República.
En
este último periodo y en concreto en las últimas elecciones municipales
celebradas en 2015, se han logrado más fuerzas republicanas que nunca en los
ayuntamientos. También las reivindicaciones del nacionalismo catalán y vasco,
al que se están incorporando las Mareas gallegas, ponen en la agenda el debate
federal y la solución republicana. En las elecciones generales 20-D, se han
elegido más diputados y diputadas republicanos, que en ninguna legislatura
anterior.
Las
fuerzas del Régimen y el bipartidismo han quedado heridos de muerte y andan con
los poderes fácticos, con las grandes empresas intentando imponer su hoja de
ruta en la que se marca, salvar la monarquía, el bipartidismo e imponer la
política económica de la troika. Se les nota preocupados, porque el miedo ha
cambiado de bando. Felipe González aparece en escena presionando a Pedro
Sánchez para que haga un Gobierno de coalición con el PP, que podría titularse
“El abrazo de dos boxeadores” que se sostienen para no caer en la lona.
Cada
día queda más claro que el combate por que el Proceso constituyente camine
hacia una arquitectura institucional en España, que siente las bases para
resolver el encaje de Cataluña en un federalismo que respete la plurinacionalidad,
acabe con la lacra de la corrupción y el giro total de la política económica y
en los derechos humanos. ¡El pulso se está librando ya! O la correlación de
fuerzas impone un verdadero Proceso Constituyente o el bipartidismo herido
impone con reformas puntuales su hoja de ruta. Han movido ficha y han hecho una
sucesión exprés en la titularidad de la Corona y ahora con el acuerdo alcanzado
con C´s y las presiones del “doctorado en cal viva” para que se incorpore el
PP, tendríamos un trío inmovilista, apuntalando con algunos retoques el Régimen
del 78.
Una
salida al bloqueo político, en la que se sugiera un Gobierno apoyado por IU,
Podemos, PSOE, Compromís,..., nos permitiría, articulando la movilización
social, avanzar de manera clara hacia la nueva Constitución republicana, ¡No
olvidemos que el mañana empieza hoy!
Publicado
en el Nº 295 de la edición impresa de Mundo
Obrero abril 2016
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