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domingo, 10 de marzo de 2024

Sumar, la necesidad de hacerlo posible. El PCE e IU ante la asamblea fundacional del 23 de marzo


Enrique Santiago Romero.
Amanda Meyer Hidalgo.

Sumar es una nueva oportunidad de construir un espacio político de alianzas transformadoras que vaya más allá de los espacios institucionales, más allá del trabajo en el Congreso y más allá del trabajo en el gobierno de coalición. Queremos un espacio político que aspire a que organizaciones, personas, movimientos acuerden mecanismos de radicalidad democrática para elaborar políticas que pongan la vida en el centro, que permitan que pan, trabajo, techo, dignidad y paz sean posibles para todas las personas, sin importar clase, género, identidad sexual, etnia o el código postal en el que vivan.
Vivimos tiempos de incertidumbre en un contexto de auge de los discursos y organizaciones de extrema derecha, de crisis sobre crisis, que necesitan de políticas audaces y con mirada larga, de unión que multiplique la fuerza frente a un ordenamiento que antepone el interés particular de las grandes corporaciones al interés humano. En un momento en el que el cumplimiento de la Declaración de los Derechos Humanos está en cuestión por organizaciones internacionales, gobiernos, partidos, discursos, medios de comunicación y corporaciones, es más necesario que nunca que el PCE vuelva a apostar por herramientas políticas y organizativas confluyentes como condición de posibilidad para tejer contrapoder, construir organización social, fortalecer movilización y garantizar gobiernos al servicio del interés general.
Este es el contexto en el que se produce el proceso político de constitución de Sumar como un frente

amplio, que tiene una primera fase en la Asamblea del 23 de marzo y una segunda en otoño, que será la de su constitución. No podemos perder de vista la importancia que tiene el primer semestre de 2024 para fortalecer el programa político de la izquierda transformadora en España, en un contexto de máxima tensión internacional. Las elecciones autonómicas en Galicia y Euskadi deben contribuir a cambiar la orientación política de los gobiernos autonómicos, necesitamos un país que cuente con gobiernos autonómicos al servicio del fortalecimiento de los servicios públicos o que garanticen el acceso a la vivienda y establezcan su función social, y eso pasa irremediablemente por sacar a la derecha y extrema derecha del PP y VOX de los gobiernos. Son fundamentales las elecciones europeas en un momento de máxima debilidad de la izquierda europea, para intervenir en mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora en Europa, en las consecuencias de la crisis eco social, para impedir retrocesos en los derechos feministas y LGTBIQ+, y para fortalecer los postulados en defensa de la paz y la soberanía de los pueblos.
No es, por tanto, un trámite el proceso de constitución de Sumar, no lo es para las comunistas, y los comunistas. Es fundamental que Sumar garantice la máxima participación democrática de sus componentes. Es imprescindible que Sumar se descentralice geográficamente y que se constituyan espacios de coordinación en los que el PCE e IU aporten todo su capital político, con nuestra representatividad, sin cuotas. La aportación comunista en Sumar es imprescindible, como la ha sido en todas las experiencias confluyentes, nuestro programa político, nuestra visión estratégica, nuestra capacidad organizativa, nuestra militancia y culturas políticas deben ponerse al servicio de garantizar que Sumar sea el lugar de encuentro de las personas, organizaciones y movimientos que aspiran a ser alternativa del neoliberalismo reaccionario.
Para ello, las organizaciones políticas que compartimos, o hemos compartido, coalición electoral en Sumar, debemos colaborar en crear espacios heterogéneos y democráticos en su composición partidista, plurales en su caracterización ideológica y diversos en la composición de sus actores (partidos, movimientos y personas). Las decisiones en Sumar deben ser compartidas, los órganos de coordinación vivos y dinámicos, descentralización territorial y una hoja de ruta que garantice que cada persona que participa en Sumar, decida, una persona un voto.

Capital político mancomunado

Por otro lado, el capital político que estamos construyendo entre todas las organizaciones es mancomunado, en este sentido, es importante que nadie pueda disponer de la marca Sumar para confrontar contra el resto de organizaciones. Nadie puede decidir los pasos de Sumar sin acuerdo de sus partes. Sólo así garantizaremos que Sumar sea algo más que la última coalición electoral de las generales.
Nuestra apuesta como PCE debe ser avanzar hacia un frente amplio que defienda una alternativa de país cuya propuesta política pase por la emancipación de la clase trabajadora, políticas públicas ecosocialistas que hagan frente a la crisis eco social, un feminismo de Estado que termine con la crisis de los cuidados y las violencias machistas y por unas políticas de paz en defensa de un orden democrático mundial que anteponga la vida a los intereses imperialistas y de la guerra. En definitiva, los hilos rojo, verde, morado y blanco.
Tenemos por delante un intenso trabajo para acabar con el sistema capitalista e impulsar el tránsito a una sociedad socialista. Nuestra acción política, nuestro trabajo institucional y las políticas públicas que impulsemos deben garantizar un futuro mejor y seguro para los más vulnerables también a corto plazo, deben dar certidumbre porque esta es la forma más eficaz de conjurar la ola reaccionaria.
El 23 de julio del pasado año, fuera de guión, la alianza de las organizaciones de izquierda consiguió impedir un gobierno de la derecha y la extrema derecha en España, constituyendo un acuerdo de coalición entre el PSOE y Sumar, volviendo a formar parte de un gobierno con la obligación de poner en marcha una fuerte agenda social que garantice la ampliación de derechos para la clase trabajadora, las mujeres, las personas LGTBIQ, las personas racializadas.
Está en disputa un modelo de sociedad que garantice una vida digna para la clase trabajadora o que arrebate los derechos conquistados por las luchas obreras

Garantizar una vida digna en tiempo de transformaciones

Formamos parte del Consejo de Ministros y Ministras, desempeñando un Ministerio, el de Juventud e Infancia con nuestra compañera Sira Rego al frente. Nuestro partido es consciente de nuestro papel para conseguir que el Gobierno de España trabaje eficazmente para ampliar los derechos de la clase trabajadora, a la vez que conocemos que esta tarea requiere permanente confrontación con un PSOE siempre reacio a confrontar con los intereses de las oligarquías económicas. Está en disputa un modelo de sociedad que garantice una vida digna para la clase trabajadora o que arrebate los derechos conquistados por las luchas obreras desde hace décadas. Todo ello en una época de transformaciones en el mundo y en nuestro entorno más cercano, transformaciones que afectan a los modelos energéticos, al cambio climático, al desarrollo de nuevas tecnologías y digitalización de la sociedad. Un nuevo modelo de sociedad de información y comunicación en un contexto geoestratégico cada vez más inestable, atravesado por multitud de conflictos armados con un claro trasfondo de apropiación por los oligopolios y las grandes transnacionales de las cada vez más escasas y codiciadas materias primas. Este es el contexto en el que continúa la guerra en Ucrania y se ha desatado la campaña de exterminio y limpieza étnica del pueblo palestino puesta en marcha por Israel con la permisividad de los EE. UU., para apropiarse de todo el territorio de la Palestina histórica y consolidar la presencia de EE. UU. en la región.

Somos conscientes de la inestabilidad política y por ello esta legislatura no puede ser un simple tránsito hasta un hipotético adelanto electoral, sino que debe extenderse todo lo necesario para conseguir mejoras concretas en la vida de nuestro pueblo. En el centro de la confrontación política se sitúa la disputa por los recursos necesarios para llevar adelante la redistribución de riqueza social. Sin esta redistribución no es posible ejecutar las políticas de mejora de la vida de la gente, en especial de la clase trabajadora. También son necesarias grandes transferencias de recursos públicos para garantizar las transiciones energética, industrial, tecnológica, que permitan combatir la crisis eco social o la crisis del campo, que mejoren la vida de las personas y en especial garanticen empleo digno y de calidad. Pero en este periodo que se inicia volvemos a enfrentar el riesgo de que la Unión Europea pretenda volver a las políticas de recorte y de austeridad, lo que impediría mantener en funcionamiento el modelo de transferencia de los necesarios recursos públicos para garantizar esas transiciones sociales al servicio de las mayorías. Por ello las futuras elecciones al Parlamento Europeo no van a ser un mero trámite sino una batalla importante en la guerra para acabar definitivamente con las políticas neoliberales o que estas nos vuelvan a ser impuestas.
El resultado del ciclo electoral que empezó con las gallegas y concluirá con las europeas va a ser determinante para el futuro político de nuestro país y de Sumar. Nuestra obligación es volcarnos en estos procesos electorales y a la vez ir teniendo un papel protagónico en la construcción del nuevo frente amplio que hoy por hoy y hasta que no se apruebe lo contrario representa Sumar. Será después de este ciclo que concluye con las próximas elecciones europeas donde, a la vista de los resultados y de la situación política general en el país, tengamos que analizar con detalle los siguientes pasos a dar. Por eso de momento toca que el PCE e Izquierda Unida nos volquemos en la construcción de ese frente amplio.
Porque Sumar es una posibilidad que debemos hacer necesaria. El momento es ahora.
https://mundoobrero.es/2024/03/09/sumar-la-necesidad-de-hacerlo-posible/

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