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jueves, 15 de febrero de 2024

“Guadalfeo”. 5ª Etapa de la VIII Marcha de la Desbandá 2024, Crónicas del camarada Manolo "Teniente". 11 de febrero


Comenzamos la etapa en el Parque del Mediterráneo de Almuñécar, donde hay una placa, en honor a la Desbandá de 1937, que suele ser destruida casi todos los años, pero siempre es repuesta. Antiguamente este parque era conocido como la Galera, y en su cercanía hubo un edificio, donde se torturó y se fusiló a personas que defendían la legalidad republicana. La marcha la hacen 537 personas, 271 mujeres y 266 hombres, en formación de fila india, ya que el grueso del camino se hace por el arcén de la 340. En total andamos unos 18 km.
A mitad de camino, donde paramos para el avituallamiento, entre Almuñécar y Salobreña, la Asociación de Amistad con Cuba, Almuñécar-Baracoa, han colocado, un puesto de bocadillos de guacamole, de aguacates ecológicos y te frio gratis, recogiendo la voluntad en un cestillo y además, otra mesa de venta de tarros de mermelada, también ecológica, de mango, naranja y guayaba, a 4€ la unidad. Cuando la gente, que ya tenía el avituallamiento oficial de agua, fruta y pasteles, se ha enterado que era para recoger dinero de solidaridad con Cuba, se ha volcado con el puesto, acabando con las existencias, bien ricas de sabor, de guacamole y mermelada.
Al llegar a la Plaza del Ayuntamiento de Salobreña, nos hacemos fotos y desplegamos dos pancartas para continuar ya en manifestación hasta la desembocadura del Rio Guadalfeo. La primera pancarta, la portan un grupo de jóvenes, y la segunda un grupo de mujeres. La manifestación ha engordado con nuevos grupos de personas que se han unido, por lo que debemos ser unas 700 personas las que marchan hasta la desembocadura del rio, donde hay una bella y espectacular estatua, promovida y pagada por la Asociación, en memoria de la Desbandá de 1937.

El paso del rio Guadalfeo fue trágico para las personas que huían en la Desbandá, el día 10 de febrero de 1937, estaba lloviendo fuerte, y como en toda la zona, el agua bajaba con fuerza desde las montañas. El puente habitual había sido destruido, para obstaculizar la entrada de las tanquetas italianas, y había que buscar, las zonas rio arriba, donde hubiera vados asequibles para pasar. Mucha gente en su desesperación, pensó que podrían pasar y perecieron ahogadas. Otras desistieron de la huida y se volvieron atrás, también familias que decidieron dividirse y mientras, los miembros que corrían más peligro si se quedaban, normalmente hombres, seguían la huida, las mujeres, niños y ancianos se volvían. Hemos recopilado y documentado, distintas decisiones tomadas por las familias. Queremos poner hoy un nuevo ejemplo de ello, manifestado por una mujer que participa por primera vez en la marcha. Ella se llama Ana Isabel, tiene 45 años y su familia salió huyendo del Valle de Abdalajís. Iban su abuela de 23 años, Francisca Pérez junto a su padre (viudo) y sus tres hermanos, Antonio, María y Pepe. Antes de pasar el Guadalfeo, Francisca vio a una niña, de unos 12 años llorando desconsoladamente, se había perdido de su madre, y repetía “mi madre se ha muerto, que voy hacer yo ahora sin mi madre”. Ella intentó consolarla, pero no lo logró, por mucho que lo intentó. En un momento determinado la niña se arrojó al rio. Aún seguían sin pasar el rio, cuando, no habiendo pasado mucho rato, apareció una mujer preguntado por una niña, que según la descripción, era la que se había suicidado. Francisca no tuvo valor para contarle lo sucedido y le dijo, que por las señas de la niña, creía que era una que había visto que estaba buscando a su madre. Finalmente Francisca pasó el rio, aunque por momentos creyó que no lo lograría. La huida de Francisca y su familia, fue, como en la mayoría de los casos muy difícil. De alguna manera, en las carreras que se producían cuando había un ataque aéreo, o se creía que iba a haberlo, la familia perdió a su hermana María. Luego se enteraron que, una bomba cayó junto a un grupo donde iba su hermana y mató a una niña pequeña. La familia de la niña, en su dolor, la acusaron de ser culpable de la muerte de la niña, ya que al llevar una camisa roja, había provocado el ataque. Así no sólo tuvo el impacto emocional de ser bombardeada y sobrevivir por una escasa distancia al impacto, sino que además se vio culpada como responsable de la muerte. María, destrozada por este incidente, se volvió a su pueblo, el Valle de Abdalajís, con un grupo que decidió que lo menos malo era volver. Regresó, pero el hecho ya la atrapó para toda su vida, ya que se volvió loca y nunca se recuperó.

Este hecho concuerda con el testimonio de un compañero de la marcha, Mario, que en la etapa de ayer, y estando un poco descolgado en la parte final de la columna, saludó por cortesía al pasar, a un hombre mayor que estaba sentado en un banco. El hombre, como en otras muchas ocasiones nos ha sucedido, le dijo que él también había estado en la huida. Inmediatamente Mario, quiso entablar conversación con él y grabar la conversación.
El hombre le dijo su edad, 98 años, su nombre y le contó cosas genéricas sobre las personas que yacían muertas en la carretera. Le dijo además, que él solo había andado un par de pueblos y que luego se volvió, señalando el hecho de que a la gente que llevaban prendas rojas le obligaban a quitárselas. Mario le grabó unos 5 minutos pero al quedarse solo y escuchar la grabación se dio cuenta que no lo había hecho bien y solo le grabó unos 5 segundos, con lo que solo tiene la imagen del hombre y poco más. Pero, la casualidad de que en la misma zona se recuerde el hecho de que no debía llevarse ropa roja, de alguna manera nos viene a indicar la psicosis de miedo al ataque y a la represalia fascista hacia lo que representaba el color rojo. La gente más joven, que no conoció la dictadura, no lo han vivido, pero las mayores, que fuimos niños, recordamos perfectamente que la palabra rojo en el vocabulario no se usaba y que el sinónimo casi obligatorio, era decir colorado. Volviendo a la historia de Francisca, la abuela de nuestra compañera Ana Isabel, consiguió llegar a Almería. Pero antes, del suceso del Guadalfeo, en Nerja, también fue testigo de un acontecimiento trágico. Un guardia de asalto republicano, que huía con su mujer y dos hijos pequeños, decidió en un momento, acabar con la huida. Sacó su pistola, mató a su mujer, a los dos hijos y se suicidó. Ya en Almería, con el único hermano que mantenía contacto Antonio, intentó embarcarse, en un buque que iba en dirección a Francia. El hermano lo consiguió, pero ella en la multitud que quería subir al barco trastabilló, perdió el equilibrio, se cayó y finalmente quedó en tierra. Al quedarse también sola, decidió, igual que su hermana, volverse al pueblo con otro grupo que se lo propuso. Su hermano Pepe, se movilizó con las fuerzas republicanas en Cartagena. Los dos hermanos pasaron por campos de concentración, uno en Francia y el otro en España, pero finalmente, consiguieron regresar al pueblo. Su abuela no se volvió loca como su hermana, pero las tragedias vividas en la Desbandá, la marcaron para toda la vida.

En el acto del Guadalfeo participan Rafa Morales, Presidente de la Asociación, Antonio Rodríguez, concejal del PSOE responsable de Memoria Democrática, que aclara que le pesa más estar allí por ser descendiente de personas huidas, que por su cargo; Antonina Rodrigo, escritora e historiadora, Chantal Penicaut, residente en Francia, descendiente de personas huidas de la represión franquista y presidenta de la Asociación de Viajes Memorialistas de la República Española; Marta Martín que participa en representación del Partido de la Izquierda Europea y cierra el acto el diputado por Córdoba y Secretario General del PCE, Enrique Santiago.
Después del acto y de la comida, a las 7 de la tarde, en el Auditorio Municipal, se presenta la obra de teatro, Soliloquio de grillos, de Mónica Mayaud Maisonneuve. La obra trata de las reflexiones de tres mujeres encarceladas por la represión franquista. Una de ellas está en la cárcel por promiscua, llevando la perdición a los hombres, otra por maestra, enseñando cosas peligrosas al alumnado y otra por no delatar a su marido. Han hecho mal, merecen un castigo, es lo que reflexionan. La brutalidad del fascismo las lleva a condenarlas y fusilarlas. Ellas concluyen, que no hicieron mal y que son víctimas de la injusticia. Es una obra de denuncia antifascista, pero bien teatralizada, con mucho ritmo, que se agradece de ver.
Mañana marchamos hasta Castell de Ferro. Son también, menos de 20 km, pero bastantes más duros, por los desniveles que hay que librar.
Manolo García
Cronista Marcha Desbandá

“Pita y Ana Pomares”. 4ª Etapa de la VIII Marcha de la Desbandá 2024, Crónicas del camarada Manolo "Teniente". 10 de febrero


Salimos hacia Málaga, en autobuses 240 personas. Por primera vez en ocho años, vamos a hacer coincidir la marcha hasta Almería, con la marcha local de Málaga, de unos 11 km. Desde la Catedral, hasta el final del municipio en dirección a Almería, donde está ubicado el Paseo de los Canadienses y la placa en honor a Norman Bhetune.
En realidad, lo que ha habido ha sido una manifestación de unas 870 personas (contadas a mano), que han recorrido los 11 kms con una pancarta con el lema, “El genocidio silenciado” y “fascismo nunca más”, y donde además de las banderas republicanas se han enarbolado las palestinas, además de banderas y pancartas de partidos de izquierda y sindicatos.
Para entender en qué condiciones salió la población de la capital malagueña, más las decenas de miles de personas que se habían ido refugiando desde Julio del 36, hay que leer el libro de Lucía Prieto y Encarnación Barranquero, “Población y Guerra Civil en Málaga”.
Las primeras personas refugiadas que llegaron, fueron acogidas en casas particulares de personas de izquierdas dispuestas a ayudar y compartir con quienes huían del fascismo. Pronto no quedó sitio y se ocuparon toda clase de albergues, después todos los conventos, y finalmente, todas las iglesias, incluyendo la Catedral, acogieron a miles de personas, también se usaron sitios como los sótanos de la fábrica de Tabacalera; tamaña acumulación de población desbordó las posibilidades de acogida y las condiciones de vida, durante meses, se tornaron inhumanas.
La falta de comida, de agua, de aseo, pronto desencadenó numerosas epidemias que se cebaron sobre las

personas más débiles, las recién nacidas y de corta edad. En el libro citado, están documentados 1.190 fallecimientos solo de niños y niñas entre Julio de 1936 y febrero de 1937. Bronconeumonía, Gastroenteritis, Sarampión, Difteria, Tifus, Tuberculosis, Raquitismo,…, provocadas por las condiciones insalubres, el hacinamiento, el desbordamiento de hospitales,… Pero cuando las tropas fascistas ocuparon Málaga, criticaron la ocupación de las iglesias y de la Catedral como refugios y contaron otra versión de las desgracias de las personas huidas.
El ABC de Sevilla, en su edición del 11 de febrero, decía “… allí han muerto los proletarios de viruela negra, del tifus, de lo que sea, como si el cielo les hubiese enviado el castigo que se merecían por sus profanaciones y sacrilegios…”. Luis Bolín, miembro de la burguesía malagueña, que jugó un papel importante en el alquiler del avión Dragón Rapide que trasladó el 18 de julio de 1936 al general Francisco Franco desde las islas Canarias a Tetuán y que había sido corresponsal de ABC, también escribió el 8 de Febrero, al visitar la Catedral y cuando la mayoría de la población huía hacia Almería: “El espacio interior estaba ocupado en su casi totalidad, por una horda repugnante hacinada en la mugre y la porquería, con las capillas laterales infectadas y los míseros petates tirados por el suelo. Un niño muerto yacía al pie de una columna; un hedor insoportable –el clásico olor a rojo- se extendía por las naves…”.
La conquista de Málaga por las tropas fascistas estaba planteada con el avance de cuatro columnas; la de Marbella, de tropas coloniales marroquíes, mandadas por Francisco de Paula de Borbón y La Torre, primo de Alfonso XII, por occidente, el Antequera por el norte y desde Loja y Alhama por el nordeste. Estas tres últimas columnas eran italianas, y la de Alhama tenía que cerrar la salida de Málaga, cruzando las montañas por el Boquete de Zafarraya y tomando Vélez y Torre del Mar, con lo cual, el cerco de Málaga se hubiera cerrado y con él, la posibilidad de huida de la población malagueña y de todas las poblaciones andaluzas que se habían refugiado en Málaga.

Todas las crónicas coinciden en que hubo una resistencia no prevista en el Boquete de Zafarraya. Tanto es así, que el propio general Roatta, mano derecha de Mussolini, se desplazó hacia la zona de combate del Boquete de Zafarraya donde fue herido levemente. La resistencia numantina de las milicias republicanas, que sufrieron numerosas bajas, permitió, primero, cubrir la huida de una 50.000 personas, que procedentes de los pueblos de Granada, se dirigieron al Boquete para bajar hacia la carretera de la costa, por donde era posible la huida y segundo retener a las tropas italianas el tiempo suficiente para que las decenas de miles de personas que habían salido huyendo de Málaga, pudiera pasar de Torre del Mar, zona costera de Vélez, antes de que las tropas italianas la ocuparan. Sin esa resistencia no existiría la gesta de la Desbandá, la huida por la carretera de la muerte, para ganar la vida, lejos de las garras del fascismo.
La manifestación acaba con la intervención de varias personas representantes de asociaciones y partidos, y en todas se hace un recuerdo, a modo de homenaje a José Manuel Luque Gálvez, “El Pita”, dirigente de la Asociación la Desbandá y miembro histórico del Partido Comunista de Málaga. Murió el pasado 30 de diciembre, con 58 años, con una vida dedicada plenamente a la militancia social y política. Seguramente porque era un hombre con ideas propias, tuvo conflictos con casi todas las personas con las que trabajaba, pero a pesar de ello, con su cariño y su sentido del humor, conseguía ganarse la amistad y el respeto de todas. Era un laboratorio de ideas en ebullición, que estaba proponiendo constantemente, proyectos de lucha y de organización con un gran sentido estratégico. Además de su trabajo como representante político del PCE y de IU en Málaga, trabajó en el ámbito de la Cooperación Internacional y desde 2017, se implicó de lleno en el desarrollo del proyecto de la Desbandá, y todavía en 2023, en la primera marcha de la Retirada, desde Barcelona hasta la frontera de Francia. Su temprana muerte sorprendió a todo el mundo, y junto al sentimiento por su pérdida, se redobla el compromiso y la continuidad del proyecto y la lucha compartida, por recuperar la memoria del crimen de guerra de la Desbandá y avanzar en la Verdad, la Justicia y la Reparación.
Quienes integramos la marcha hasta Almería volvemos en autobús a Salobreña para llegar a la hora de la comida. Sin embargo, el trayecto se alarga 1,5 hora más de la cuenta por el bloqueo de la carretera por camiones de transportistas en huelga. Aun así, conseguimos mantener el horario de los dos actos organizado por la tarde. El primero un homenaje a Ana Pomares y el segundo, la proyección del documental, “De espalda al sol”.

Ana Pomares, niña que cumplió 9 años el 7 de febrero de 1937, y que salió huyendo con su familia, dedicó los últimos años de su vida a hablar de su experiencia en la Desbandá. En 2015, con 87 años de edad, viviendo en Algeciras y habiéndose enterado por Redes Sociales, de una actividad en Almería dedicada a recuperar recuerdos de la guerra, organizado por el profesor Fran Martin, cogió el autobús y se plantó en la jornada de recuperación de la memoria. Estuvo de oyente hasta que dieron palabras a quienes quisieran participar, después de haberse hablado del episodio de la Desbandá. Ella pidió la palabra, y dijo, yo estuve allí y os lo quiero contar. Contó y contó y el profesor habló con ella y le dijo que toda su experiencia tenía que ser divulgada, con lo que ella estuvo de acuerdo. A partir de ahí, se convirtió en embajadora de difusión del crimen de la carreta de Almería, vivido por ella en primera persona. Con la ayuda de Fran, escribió el libro los 4 exilios de Ana Pomares, asistió a numerosas asambleas para hablar, le hicieron innumerables entrevistas, también le rindieron homenajes y en la Marcha de la Desbandá de 2023, junto a otras personas supervivientes, acudió durante el periplo de la marcha a distintos institutos, donde habló a unos 2.500 alumnos durante los 10 días que duró la marcha. El 7 de febrero de 2023 cumplió 95 años, y como ha contado su hija Rosa, seguía haciendo proyectos, entre ellos participar nuevamente en la marcha de 2024, visitando nuevamente Institutos. Han tomado la palabra en el homenaje, Fran Martín, sus hijas Rosa y Ana, y Amparo Sánchez, mujer de 85 años, otra superviviente, en este caso de la retirada republicana de Cataluña, con un año de edad, y que se ha convertido también en embajadora del recuerdo y de la lucha contra el fascismo. Se proyecta un power point con música, sus frases, sus fotos. En una de ellas dice, lo que más rabia me daba era cuando decían que lo que pasó no había, pasado. Pues aquello si pasó. Creo que a la mayoría de las personas asistentes al acto, el auditorio de Salobreña al completo, se le ha escapado alguna lágrima.

Luego se proyecta el documental “De espalda al sol” producido por la Desbandá, cuyo director fue Pablo Coca, y que, en la medida en que una parte importante, son las entrevistas a supervivientes, se convierte en otro documento de homenaje a Ana Pomares y a todas y todos quienes participan en él.
Además, otra compañera de la Desbandá, Lola Moreno, ha compuesto una letra de canción que se canta con la música de “Al Alba”, de Luis Eduardo Aute. La canción la canta en el acto, Ana Belén, con una voz espectacular, acompañada a la guitarra por Juan Carlos López. La letra dice así:
Cómo decirte mi niña, hay que salir de Málaga.
Huyamos antes que al día siga la noche estrellada.
Suena una voz en la radio, con terribles amenazas.
Presagio, tras las palabras, no habrá refugio que valga.
No te detengas mi niña, que asoma ya la guadaña.
Avanza, avanza, Anita, avanza.
Entre el mar y la montaña, la nacional, una trampa.
Caen las primeras bombas, los barcos también disparan.
A un atronador ruido, sigue una inquietante calma.
Presagio, tras las palabras, no habrá refugio que valga.
No te detengas mi niña, que asoma ya la guadaña.
Avanza, avanza, Anita, avanza.
Miles de rocas caían, sin poder esquivarlas.
Sigue avanzando mi niña, siempre pegada a mi falda.
En una danza macabra, la muerte extiende sus alas.
Presagio, tras las palabras, no habrá refugio que valga.
No te detengas mi niña, que asoma ya la guadaña. 
Avanza, avanza, Anita, avanza. 
Avanza, avanza, Anita, avanza.
Mañana 11 de febrero, hacemos la etapa, Almuñécar, hasta la desembocadura del Guadalfeo, más allá de Salobreña, donde tantas personas que huían, perecieron ahogadas.
Manolo García
Cronista Marcha Desbandá

lunes, 12 de febrero de 2024

“Cerro Gordo”. 3ª Etapa de la VIII Marcha de la Desbandá 2024, Crónicas del camarada Manolo "Teniente". 9 de febrero


“El hombre mojado no teme la lluvia”, es el título de un libro de Olga Rodríguez sobre la lucha de los pueblos árabes en Oriente Medio contra el colonialismo, el imperialismo y las dictaduras apadrinadas por occidente. El título se lo dio un iraquí, que venía a decir, algo así como, que una vez que te metes en la lucha, ya no tienes miedo.
Hoy hemos salido, con lluvia, unas 70 personas, en la marcha desde Nerja hasta Almuñécar. El resto de participantes han decidido hacer el trayecto en autobús, o bien por falta de preparación contra la lluvia o por el temor de enfriamientos o catarros. Hay que tener en cuenta que la marcha está protagonizada en su gran mayoría por personas jubiladas de más de 65 años, en muchos casos más de 70 años. Y la verdad es que hemos llegado, quienes hemos hecho la marcha, con la ropa empapada. Por el contrario, la marcha ha sido mucho más rápida al haber menos de la mitad de la gente habitual y además iban la gente más andarina.
Tampoco hemos parado, como es habitual, en los hitos históricos que jalonan el recorrido para explicarlos. Tienen que ver con los bombardeos, en la zona de los acantilados de Maro, desde los cruceros franquistas contra las columnas de mujeres, niños y ancianos, en su mayoría, que huían hacia Almería, y justamente porque no hemos podido hablarlos y muchas de las personas que participan son nuevas, vamos a repetir el relato que hizo el año pasado la compañera María Huelva.
El lugar, un puente de la antigua Nacional-340, por donde pasa el río de la Miel. Hay testimonios de personas vivas del hecho que en su momento fueron publicados por el diario “Sur” de Málaga (diario de derecha sin pudor), pero, a partir de los testimonios, el escritor Max Aub, publicó un relato llamado “El cojo”. Es un relato ficción a partir de lo que le contaron, del que extraemos un extracto:
"Carretera adelante el éxodo continuaba. La Rafaela y su madre andaban confundidas con la masa negra. Sobre el llano no había más líneas verticales que los postes del telégrafo. De pronto, desde allá abajo vino un alarido: «¡Que vienen!». La gente se dispersó con una rapidez inaudita; en la carretera quedaron enseres, carruajes y un niño llorando.

Llegaba una escuadrilla de caza enemiga. Ametrallaban, a cien metros de altura. Se veían perfectamente los tripulantes. Pasaron y se fueron. Había pocos heridos y muchos ayes, bestias muertas que se apartaban a las zanjas. El caminar continuaba bajo el terror. Una mujer se murió de repente. Los hombres válidos corrían, sin hacer caso de súplicas. Los automóviles despertaban un odio feroz. La Rafaela se había levantado con dificultad. Su madre la miró angustiada.—¿Te duele? La hija, con un pañuelo en la boca, no contestaba. «¡Que vuelven!». La Rafaela sufría tanto que no pudo hacer caso al alarido que un viejo le espetaba, diez metros más allá. —Acuéstese, acuéstese. Agarrada a un poste de telégrafo, espatarrada, sentía cómo se le desgarraban las entrañas. —Túmbate, chiquilla, túmbate — gemía la madre, caída. Y la Rafaela de pie, con el pañuelo mordido en la boca, estaba dando a luz. Le parecía que la partían a hachazos. El ruido de los aviones, terrible, rapidísimo y las ametralladoras y las bombas de mano: a treinta metros. Para ellos debía ser un juego acrobático. La Rafaela sólo sentía los dolores del parto. Le entraron cinco proyectiles por la espalda y no lo notó. Se dio cuenta de que soltaba aquel tronco y que todo se volvía blando y fácil. Dijo «Jesús» y se desplomó, muerta en el aire todavía.
Los aviones marcharon. Había cuerpos tumbados que gemían y otros quietos y mudos; más lejos, a campo traviesa, corría una chiquilla loca. Un kilómetro más abajo el río oscuro se volvía a formar; contra él se abrían paso unas ambulancias; en sus costados se podía leer: «El pueblo sueco al pueblo español». Hallaron muerta a la madre y oyeron los gemidos del recién nacido. Cortaron el cordón umbilical. —¿Vive? —Vive.
Y uno que llegaba arrastrándose con una bala en el pie izquierdo dijo:
—Yo la conocía, es Rafaela. Rafaela Pérez Montalbán; yo soy escribano. Quería que fuese chica.
Uno: Lo es.
El escribano: Y que se llamara Esperanza.
Uno cualquiera: ¿Por qué no?"
Max Aub, es escritor maldito en España, del que apenas se conocen sus obras, entre otras cosas, porque la mayoría siguen sin editarse. Un hombre comprometido con la República al que también hay que sacar del olvido.

La marcha acaba en Cerro Gordo, otra zona de acantilados, desde donde habitualmente bajamos por unos senderos de montaña hacia Almuñécar, que se encuentra al borde del mar. La bajada es algo dificultosa en condiciones normales, por lo que se ha decidido acabar ahí la marcha y seguir en autobús hasta el polideportivo de Salobreña, centro neurálgico de alojamiento durante las tres próximas noches.
Cerro Gordo es otro hito de Memoria Histórica en el recorrido. Importante para que se sepa que la República, y las fuerzas republicanas no cejaron en su empeño de detener el avance de las columnas fascistas italianas que perseguían a las masas de civiles que huían. En este caso, la División “Octubre”, intentó frenar el avance de las tropas fascistas italianas. No lo consiguieron porque su resistencia bastante improvisada, fue rápidamente envuelta, por tropas fascistas que se desplegaron montaña arriba. Parte de la División cayó prisionera, mientras otra escapó a través de las montañas, volviendo a la zona republicana.
También fracasó el intento de volar los puentes que unen la carretera de los acantilados; se consiguió poner la dinamita, (había especialistas asturianos en ello) pero fallaron los detonadores. Eran los problemas de un ejército no profesional, compuesto de campesinos y obreros, al que le faltaban todo tipo de medios para combatir. La llegada de las tropas italianas, a Almuñécar, dejaba expedito el camino a Motril, la principal ciudad de la zona y meta de salvación de las personas que huían. También en Motril, como veremos en los próximos días, se combatió para frenar al ejército italiano.
Todavía en Cerro Gordo, una compañera portuguesa intenta explicarme, con poco dominio del castellano, que ella está allí por Norman Bhetune y José Saramago. Ya en el Polideportivo, un compañero de Granada me explica que son cuatro personas de Portugal las que están participando en la marcha, María Joan, Rita, Idalia y Sergio. Él, es amigo de Idalia, que trabaja en la Fundación José Saramago de Portugal, y habían visitado Granada, para establecer una ruta cultural que relaciona a Saramago con García Lorca.
Justamente, el monumento a Norman Bethune, por el que pasamos el segundo día de marcha, tiene una cita al pie de las estatua que dice: “Recordar es un gesto supremo de humanidad” José Saramago. Idalia preguntó por el tema de la Desbandá a Pilar del Río, la esposa española de José Saramago, y ella tenía referencias del éxodo de Málaga y el genocidio de la carretera de la muerte. Nuestro compañero granadino terminó de convencer a Idalia de que vinieran a la marcha, con sus compañeras y en la ruta cultural Saramago-García Lorca, aparecerá el reconocimiento de Saramago a la Memoria Histórica y específicamente al hecho de la Desbandá y el recuerdo de Norman Bethune.

A mediodía, esperando turno en la cola de la comida, hablamos con Pilar Ortiz, que participa por primera vez en la marcha y nos cuenta su vinculación con ella. Es de Canillas de Albaida, su tía abuela salió con dos niños pequeños, pero ante la terrible situación en la marcha de la Desbandá, con el acoso de aviones y barcos, se volvió al pueblo. Su abuela, decidió no marcharse, lo que le costó que la detuvieran a ella y a su hijo de 12 años, siendo maltratados ambos, para que dijeran donde estaba el marido, que si había huido. Recibió muchas palizas y vivió la humillación del pelado a rape que sufrían las mujeres republicanas. El marido, mientras tanto, fue detenido en Ventas de Zafarraya y estuvo 8 años preso. En ese tiempo, su mujer tuvo que sacar adelante, a sus 6 hijos e hijas, una de ella madre de Pilar. Finalmente otro tío abuelo, que era maestro, se movilizó en defensa de la República. Cayó preso en el frente, y lo condenaron a muerte. Pudo salvarse porque el hermano de su mujer, franquista, consiguió sacarlo de cárcel a condición de que se alistara a la Legión en Marruecos, en la zona de Ceuta. De esa forma, salvó la vida, pero tuvo que aguantar en la Legión durante 20 años. No obstante, no renegó de sus ideales republicanos, al volver a la península, se instaló en Valencia, donde trabajó en una empresa como contable. Solamente al jubilarse, volvió a Canillas de Aceituno, donde ya pudo hacer gala de sus ideales sin temer la represión.
A las 6 de la tarde, en la Biblioteca de Salobreña, visitamos una exposición sobre la guerra y la postguerra, guiada por Luis Naranjo, historiador y miembro del Foro por la Memoria de Córdoba. Después a las 7 de la tarde, en la Casa de la Cultura, una Conferencia sobre la situación en Palestina, en la que intervienen Jaldía Abu Bakra, activista palestina, muy reconocida ya en España y feminista. También intervengo yo mismo, sustituyendo al eurodiputado de IU, Manu Pineda, que excusa su asistencia por compromisos en la campaña electoral de Galicia. La Conferencia de Jaldía es impactante y emotiva y genera un gran debate que tenemos que parar a las 9 de la noche, porque no hay más tiempo.
Mañana, volvemos a Málaga, para hacer lo que debería haber sido la etapa inicial. Lo hacemos así para poder coincidir, por primera vez en 8 años, con las personas que no participan en la Desbandá hasta Almería, pero todos los años recuerdan la Desbandá histórica haciendo una marcha desde el centro de Málaga, hasta el fin del municipio en dirección Almería, donde está ubicado el Paseo de los Canadienses y una placa que recuerda a Norman Bethune.
Manolo García
Cronista Marcha Desbandá


domingo, 11 de febrero de 2024

Cuelgamuros. 2ª Etapa de la VIII Marcha de la Desbandá 2024, Crónicas del camarada Manolo "Teniente". 8 de febrero


Arrancamos la marcha desde Torre del Mar a las 8 de la mañana. Ha habido que desmontar colchones hinchables, esterillas, catres…, volver a hacer las maletas y llevarlas a la furgoneta de recogida, hacer la cola para el desayuno, y luego hacer la cola para que cada cual se lave sus cubiertos. O sea hay que levantarse a las 7 como muy tarde. Anoche no pudimos ducharnos, ya que está cortada el agua por el racionamiento.
La sequía golpea con fuerza en esta zona de la Axarquía malagueña, que para más delito, es la primera productora de aguacates de Europa. Aguacates, (una bestialidad consumiendo agua) y otros frutos tropicales como mangos, papayas, chirimoyos,…, se producen en la costa malagueña y granadina, a pesar de ser zonas de secano. Agricultura totalmente insostenible, que ha dado mucho dinero a corto plazo y la ruina a medio y largo plazo.
La primera parada de la marcha la hacemos en el monumento a Norman Bethune, junto a Rio Seco, en la zona de la Caleta de Vélez, muy cerca de la playa. Un compañero de la Asociación, Antonio López, explica la figura del médico canadiense que vino a España con las Brigadas Internacionales, no para luchar, sino para salvar vida, ya que inventó un sistema novedoso de transfusión de sangre portátil que permitió salvar muchas vidas en el frente y se generalizó como una técnica muy novedosa. Venía a la batalla de Málaga, para intervenir como médico, pero no pasó de Calahonda, ya que se encontró, nada más salir de Almería, con la columna cada vez más numerosa, de refugiados que llegaban desde Málaga. Entonces desmontó los equipos médicos de su camioneta y se dedicó junto a sus dos ayudantes, a transportar niños y niñas hacia Almería. El monumento, justamente, representa a Norman Bethune, llevando de la mano a un niño para salvarlo. Al terminar el acto, una persona en voz alta empezó a decir que nos habíamos llevado, no sé cuántas toneladas de oro de España.
La siguiente parada la hacemos en la localidad de El Morche, perteneciente al municipio de Torrox. Allí explicamos otro hito de la memoria, el del barco del arroz. Teníamos previsto hacerlo algo más adelante, justo en Calaceite, donde está hundido el barco, pero un hombre joven de la zona, llamado Iván, quería explicarnos su proyecto de documental con la historia del barco y cantarnos una canción compuesta por él sobre el barco.

Primero explicamos la historia del barco. Era el mercante Delfín, que hacía una ruta comercial entre Murcia y Málaga. De Murcia venía arroz y de Málaga mandaban aceite. No obstante al comenzar la guerra tuvo otros usos. Se utilizó en un primer momento como prisión provisional para los presos detenidos en el intento de golpe de estado fascista que fracasó en Málaga y que luego volvió a su uso natural de transportar víveres. El 30 de enero de 1937, cuando venía cargado con víveres desde Murcia hacia Málaga, concretamente, harina, bacalao y aceite, fue hundido por los torpedos del submarino italiano Ciro Menotti.
El capitán del barco, que estaba siendo atacado también por aviones, intentó huir encallando en la playa para salvar la mercancía que llevaba, pero el submarino lo alcanzó antes. El hundimiento de un mercante que llevaba alimentos a una población asediada fue un crimen de guerra, pero nada comparado a lo que hicieron una semana después, cuando tomaron Málaga, ametrallando y bombardeando a la población civil que huía.
Había tanta hambre en Málaga, ciudad prácticamente sitiada, que la gente iba al puerto todos los días para ver si venía el ansiado barco del arroz. Iván nos ha contado su proyecto de documental sobre el barco, las excursiones de submarinismo que organiza para visitarlo (su cuenta de Instagram es “Noctiluca” diosa fenicia y de los tartesios) y nos ha cantado, acompañado de su guitarra, muy bien tocada, la canción que ha compuesto al barco, cuya letra, que realmente canta a la Desbandá, dice lo siguiente: “Hoy recuerdo con nostalgia si aquello fue una hazaña o un horror. O si siguen con desvelo todo aquel que no pudo decir adiós. Hoy seré yo el vigía de la antorcha que ilumina el malecón. Cuánto más, tengo que esperar. Cuánto más, cuando volverá. Tanto niño caminando tanto anciano desarmado del honor. No hay secreto más profundo que el que guarda ese barco en su interior. No es coral lo que observamos, es el rojo más humano de dolor. Cuánto más, tengo que esperar. Cuánto más, cuando volverá”.

Siguiendo la marcha, paramos brevemente en el Faro de Torrox, donde todos los años, sincronizada con nuestra llegada, aparece una bandera republicana en un balcón, de los bloques de vivienda que hay frente al faro. Ya cerca de Nerja, nos entrevista y nos graba, una periodista y un cámara de la Sexta TV. En la plaza de Nerja, nos saludan integrantes de la Asociación de Memoria de Nerja “Entrecañas”, y una mujer nos cuenta el bombardeo que sufrió la plaza de la ermita donde nos encontramos, en el centro del pueblo, donde murieron unos 70 niños y los profesores que los custodiaban, que venían huyendo desde el Colegio de Huérfanos de Torremolinos. Diez lograron sobrevivir al no estar en los autobuses bombardeados y se fueron juntos andando hacia Almería. Uno de esos niños, Miguel Escalona, fue el primer alcalde socialista de Torremolinos, una vez que esta localidad, ya en democracia se segregó de Málaga.
Todavía estando en la plaza, Rafa Morales presidente de la Desbandá, nos ha informado de un comunicado elaborado y difundido por la Asociación por la Memoria Militar Democrática, exigiendo al Ministerio de Defensa que exhume del Panteón de Marinos Ilustres a tres militares franquistas que participaron en el bombardeo contra los civiles de la Desbandá, se trata de los almirantes Juan Cervera Valderrama, Francisco Moreno Cervantes y Salvador Moreno Cervantes. Se puede ver el comunicado y firmar la petición al Ministerio en: https://www.ammd.es/.../el-panteon-de-marinos-ilustres.../
Una vez en el Polideportivo de Nerja, después de comer unos ricos espaguetis, se han realizado dos actividades. La primera un encuentro con tres de los supervivientes de la Desbandá (María, Amparo y Manuel) que acompañan este año a la marcha, no andando sino visitando colegios de las zonas donde pasamos y que visitan junto a un grupo de jóvenes voluntarios que también participan en esa actividad, donde los sobrevivientes explican su experiencia y sus sentimientos al alumnado. Esta tarde se ha hecho lo mismo que en los colegios, pero con la asistencia de las personas que participan en la marcha. La segunda actividad, ha sido la participación por grupos en un juego de rol, donde los participantes van resolviendo los problemas que se presentan en una Desbandá imaginaria como la que se vivió en 1937.

En el espacio de la comida (cola para coger la comida, cola para fregar tus cubiertos), hemos retomado la historia de Laura, una compañera que ha participado en todas las marchas de la Desbandá. Su familia es de Arriate, un pueblo cercano a Ronda, de tradición muy de izquierdas y luchadora. Su abuelo Juan González Moreno, campesino fue movilizado a la fuerza en 1937, cuando las tropas fascistas tomaron la zona. Él, no se había señalado en nada, pero dos hermanos mayores suyos estaban en el frente defendiendo a la República. Aunque según las propias normas franquistas, no era movilizable, porque estaba casado y tenía una hija, lo resolvieron inscribiéndole como soltero.
La familia sospechó que era una forma de venganza por la militancia de sus hermanos. En 1938 cayó herido grave en un tiroteo en el frente de Córdoba y trasladado al hospital de Jerez, donde falleció, siendo enterrado en Jerez. Al ser teóricamente soltero no se comunicó el fallecimiento, ni el lugar de su entierro a sus familiares. En 1963, trasladaron sus restos al Valle de Cuelgamuros (antes Valle de los Caídos). Su esposa murió sin saber dónde estaba su marido. Laura y sus hermanos, conociendo la pena de su madre, que también quería saber el paradero de su padre, empezaron a investigar su paradero. Dieron con la pista del cementerio de Jerez, y allí de su traslado a Cuelgamuros.
A partir de 2016, cuándo hay una primera sentencia a favor de la familia Lapeña, que demandó la devolución de su familiar enterrado en Cuelgamuros, Laura y sus hermanos contactan con el abogado que llevó el caso y también gana la sentencia para que se les devuelva los restos de su padre. Desde entonces, todo han sido trabas burocráticas y resistencias de sectores franquistas, como los propios frailes de Cuelgamuros, el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial o la Asociación de Abogados Cristianos, que interpuso la última demanda para paralizar la exhumación de cuerpos, alegando que son perjudicados los restos de quienes si quieren seguir allí enterrados. Laura confía en conseguir la exhumación, para dar una alegría a su madre, que con 86 años dice que no se quiere morir antes de tener los restos de su padre.

Curiosamente, antes de hablar con ella, una compañera, Rosa, que viene por primera vez a la Desbandá, contó que una tía suya trabajó de cocinera en Cuelgamuros, cuando aún se estaba construyendo, con presos republicanos a los que había que dar de comer y que como José Antonio Primo de Rivera, ya estaba allí enterrado y le llevaban muchas coronas de laurel, ante la falta de presupuesto y condimentos, usaban las hojas de laurel de la corona de José Antonio para cocinar.
Rosa, a quien le detectaron un cáncer hace tres años, pensó que un sueño de su vida, de participar en la Desbandá quizá no podría cumplirlo. Con el cáncer superado, cuenta que se le saltaron las lágrimas cuando pudo unirse a esta marcha. Además de vivir esta Desbandá está descubriendo la Desbandá de Palestina a través del marido de su tío, palestino cuya familia vivió la Nakba (el desastre) de 1947, la de 1967, cuya familia está repartida por todo el mundo, y que viven el genocidio en Gaza como un nuevo desastre para el pueblo palestino.
Hoy hemos andado 24,5 Km y hemos participado en la marcha 85 mujeres y 94 hombres. Mañana que vamos desde Nerja hasta Almuñécar, la distancia es más corta, pero la marcha estará pasada por agua.

viernes, 9 de febrero de 2024

¡Viva Palestina! ¡Viva la República! 1ª Etapa de la VIII Marcha de la Desbandá 2024, Crónicas del camarada Manolo "Teniente". 7 de febrero


El título de entrada de esta crónica no es un buen deseo, ha sido el grito de una persona al paso de nuestra marcha. La octava que hacemos, desde 2017, cuando decidimos repetir andando la huida de más de 200.000 personas, que primero llegaron a la capital malagueña, desde las provincias limítrofes de Cádiz, Sevilla, Córdoba, Granada, y todo el norte y oeste de la provincia de Málaga, para seguir huyendo nuevamente desde Málaga hasta Almería.
Huían del fascismo y del terror que las tropas franquistas, sobre todo las tropas coloniales marroquíes, iban sembrando a su paso. La aviación italiana, la alemana y los cruceros franquistas desde el mar, intentaron matar a todos los civiles que podían. En la columna, mayoritariamente mujeres, ancianos y niños, que se extendía por decenas de kilómetros en la carretera, que el Doctor Norman Bethune, llamó “la carretera de la muerte”.
Fue un genocidio, porque se trataba de eliminar de manera despiadada a un sector de la población, por considerar sus ideas contrarias a lo que defendían las clases reaccionarias dominantes en España de toda la vida, y que abrazaron el fascismo como el modo de imponer por la fuerza nuevamente el poder que habían perdido democráticamente en las urnas.
Justamente, por haber denominado a esta edición de la Desbandá “El genocidio silenciado”, es por lo que, en la cabeza de la marcha, además de la habitual bandera republicana hemos incorporado la bandera palestina, igual hemos hecho en el cartel de difusión de la marcha. Es nuestra forma de solidarizarnos con un pueblo que está sufriendo un genocidio que vemos en vivo y en directo todos los días a través de los medios de comunicación. Matan a civiles palestinos, la mayoría niños y niñas, para expulsarlos de la tierra donde llevan miles de años viviendo, y con el simple objetivo de robárselas.
Por eso la gente ha identificado perfectamente nuestra lucha por sacar a la luz el genocidio que sufrió el pueblo andaluz a manos del fascismo, con el genocidio que está sufriendo el pueblo de Palestina. En esta marcha de hoy, en la que hemos participado 92 mujeres y 91 hombres, nos hemos sentidos arropados por el grito de la calle, que constantemente han estado saludando y animándonos en la marcha.

Ayer, 6 de febrero, por la tarde, se organizaron dos actos en Málaga capital, aprovechando la pernocta de muchas personas que participaban hoy en la marcha. El primer acto fue una visita a la antigua Prisión Provincial, hoy en ruinas. En la puerta de la cárcel dos compañeras, Pepita y Marisol, nos hablaron de su paso por esa cárcel, cuando en los últimos años del franquismo seguían encarcelándote y apalizandote, por defender la democracia y el libre pensamiento. Otro compañero, Manuel, nos contó la historia, también desconocida, de la fuga, el 1 de mayo de 1.946, de 26 presos políticos, liderados por el comunista Ramón Vías Fernández. En ella participaron anarquistas, socialistas, comunistas, republicanos… y fue un éxito. La fuga se hizo a través de un túnel que se construyó desde el suelo de la enfermería hasta el exterior. Sin embargo, varios días después, Ramón y dos de sus compañeros, que estaban escondidos en una vivienda del extrarradio de Málaga, y por culpa de una delación, fueron acorralados en la casa, y a pesar de que decidieron salir a entregarse, fueron acribillados en cuanto salieron a la calle.
La cárcel de Málaga, albergó una de las mayores concentraciones de represaliados tras la Guerra, castigando así a una ciudad que fue considerada como la roja. Entre sus presos estuvo el novelista Arthur Koelster, detenido al entrar las tropas franquistas en Málaga; fue después trasladado a la cárcel de Sevilla y allí pensó su libro, “Diálogo con la Muerte. Testamento español (1937)”, pensando que, o sería fusilado, o se suicidaría, aunque finalmente le salvó un canje de prisioneros efectuado por la República.
El segundo acto fue una visita a las fosas comunes del cementerio San Rafael, convertido ahora en un parque, con una gran pirámide con los nombres de las personas allí ejecutadas. La investigación documental, publicada “San Rafael (Málaga). Las fosas. Febrero 1937-Noviembre 1955” por Andrés Fernández Martín y Francisco Espinosa Jiménez, certifica que la administración franquista, ejecutó a 4.288 personas que fueron enterradas en diversas tumbas colectivas e ilegales. Los trabajos arqueológicos, realizados desde 2006, rescataron un total de 2.840 cuerpos, el conjunto de fosas con mayor número de exhumados en Europa occidental.

En la marcha de hoy hemos andado 26 km, primero en el trayecto realizado desde el comienzo del Rincón de la Victoria hasta Torre del Mar. Hemos arrancado la marcha, en la zona, donde un impacto de obús de un destructor, ha abierto un boquete en el túnel, por donde pasaba el tren de cercanías y que la gente usaba para protegerse de los bombardeos. Después en la plaza del pueblo, concejalas de la oposición, una de PSOE, otra de Podemos y otra de IU, han denunciado que el alcalde del PP del Rincón de la Victoria, es negacionista de la Desbandá a pesar de todos los datos, testimonios y grabaciones de radio de la masacre.
Pero otros kilómetros los hemos sumado con las actividades realizadas por la tarde ya en Torre del Mar. La visita al antiguo faro, hoy ya en desuso, pero que era el que funcionaba el 7 de febrero de 1937, rememorando la historia del farero Anselmo, que fue fusilado por las tropas franquistas al día siguiente de ocupar Torre del Mar, porque no encendió el faro aquella noche, lo que dificultó el asedio de la aviación a las personas que huían y que pudieron descansar en los amplios cañaverales que rodeaban el faro.
En el acto de recuerdo del farero, ha intervenido Amparo Monroy, una persona de 86 años, sobreviviente de la Desbandá y que ha hablado de tres genocidios, el de la Desbandá, el de la retirada de la población civil de Cataluña hacia Francia y el genocidio actual de Gaza. Amparo ha señalado, que los que no tenemos poder, podemos usar nuestras voces, y que millones de voces pueden convertirse en un océano impetuoso que obligue a Israel a parar el genocidio. Lo que no podemos hacer es callarnos, porque el silencio es complicidad.
También otro compañero de la Desbandá, Juan Delgado ha leído una poesía dedicada al farero Anselmo. Además de la poesía, Juan ha hablado de lo difícil que fue la resistencia de Málaga ante las tropas fascistas y de que no comparte la idea de que el gobierno republicano abandonó Málaga a su suerte, sino que no tenía otras opciones. Hay que recordar que el gobierno de la República estaba huido en Valencia, y que Madrid no se creía que pudiera resistir el ataque de las tropas fascistas.
Después de la visita al faro, hemos ido al Parque de la Memoria, donde en distintos bancos del parque están grabados nombre de personas del pueblo, asesinadas por el fascismo y se ha recordado a dos personas fallecidas recientemente, a Fali, un militante comunista del pueblo de Arenas, cercano a Vélez, que llevaba muchísimos años trabajando en la Memoria Histórica y colaborando con la Desbandá y a Pita, miembro de los fundadores de la marcha de la Desbandá que ha fallecido también recientemente.

Durante la marcha, en la pedanía de Benajarafe, un hombre nos paró, para contarnos, muy emocionado, que su madre salió huyendo con 8 años en la Desbandá junto a toda su familia. Pero la historia más detallada, nos la ha contado Lu, una chica francesa, de 34 años, que nos acompaña en la marcha en recuerdo y homenaje a su bisabuelo, Antonio Gutiérrez Jurado y su bisabuela Carmen Romero Ruiz, que huyeron desde Vélez, con la Desbandá, llevando a sus seis hijos e hijas. El bisabuelo, escribió unas memorias de más de 100 páginas contando lo que habían pasado en la huida. Ella sabe de la tragedia que supuso pasar el Guadalfeo, con mucha gente ahogada que no pudo pasar. También, que cuando llegaron a Almería, todas las calles estaban llenas de excrementos de las personas que habían llegado refugiadas y que tenían que dormir en las calles hasta que le asignaran un destino. A su familia, la enviaron a Valls, un pueblo de Tarragona. Estuvieron allí hasta enero de 1939, cuando cayó Cataluña y más de 500.000 personas, huyeron en la retirada, muchas de ellas, su segundo éxodo del fascismo. Al pasar a Francia, el bisabuelo fue separado de la familia y enviado al campo de concentración de la playa de Argeles Sur Mer, donde hacinaron, sin ningún tipo de protección que no fuera hacer un agujero en la arena, a decenas de miles de personas. Ocho meses tardó el bisabuelo en encontrar a su familia, con la ayuda del Comité de Refugiados. Se instalaron en la zona de Normandía donde vivieron la ocupación alemana. En la ciudad de Le Havre, echaron raíces y allí sigue casi toda la familia con su descendencia. Lu dice que Le Havre, está llena de Gutiérrez. Su abuelo, que enseñó a todos sus nietos y nietas, a hablar castellano, era uno de los 6 hijos que marcharon en la Desbandá, contando con 13 años de edad. De los 6, aún sobrevive su tía abuela, María Gutiérrez, que se casó con otro español en Francia y ambos se fueron a Argentina. Una prima suya, nieta de María Gutiérrez y ella son las únicas dos miembros de la familia que decidieron venirse a España. Las dos viven en Torre de Benagalbón, un distrito del Rincón de la Victoria.
Mañana segunda etapa, desde Torre del mar hasta Nerja.

jueves, 8 de febrero de 2024

El PCE Málaga advierte de que “la situación de la sanidad pública andaluza es insostenible” y llama a la ciudadanía “a organizarse para defenderla”


López: “No cabe duda de que la ciudadanía malagueña está cansada, agotada, ante la situación en la que se encuentra la sanidad pública andaluza. Si es una de sus mayores preocupaciones es porque está viendo cómo el Partido Popular tiene el plan de acabar con ella”.
El Secretario Político Provincial del PCE Málaga, José Miguel López, se ha mostrado muy preocupado ante la situación en la que se encuentra la sanidad pública en la región y por cómo afecta directamente a la vida y a la salud de los malagueños y malagueñas. López ha apuntado que “solo hay que ver el estado de las listas de espera que acumula la provincia de Málaga para darse de cuenta de que esta situación es inasumible”.
López, además, ha apuntado que para el PCE Málaga no pasa desapercibido que esta situación no es casual: “Es una realidad constatable que el estado de la sanidad pública andaluza ha empeorado, aún más, desde que Moreno Bonilla llegó a San Telmo. A las listas de espera, tanto en operaciones quirúrgicas como en distintas especialidades, hay que sumar la situación de una atención primaria que debería ser la primera barrera frente a la enfermedad pero que, sin embargo, se encuentra devastada y desbordada por la falta de medios y profesionales”

“Desde el Partido Comunista de España en la provincia de Málaga también queremos dejar claro que los profesionales y las profesionales de la sanidad pública tienen todo el apoyo de nuestra organización. No es concebible que tengan unas condiciones laborales tan deficientes que se vean obligados a emigrar a otras comunidades o, incluso, al extranjero. Su situación ha de mejorarse de inmediato, no pueden estar sin saber si van a trabajar o no hasta el último día. Se trata de una plantilla de trabajadoras y trabajadores indispensable a la que debemos cuidar y propiciarles la estabilidad que necesitan para poder desarrollar un trabajo tan importante con las mejores garantías”, recuerda el Secretario Político Provincial del PCE Málaga.
También ha señalado López que “desde el PCE Málaga volvemos a insistir en que en la provincia de Málaga vemos casos sangrantes día tras día, como los centros de salud cerrados por las tardes en la capital, la ausencia del servicio de pediatría de Teba durante más de un años, la falta de unas Urgencias 24 horas en Fuengirola, la falta de un segundo equipo médico de urgencias en Alhaurín el Grande o el tercero en la Ronda, la falta generalizada de especialistas en medicina familiar y comunitaria, y un largo etcétera que atraviesa toda la provincia de Málaga y que no se solucionan, principalmente, por la falta de voluntad política, ya que se prefiere derivar financiación a los conciertos con la privada que a fortalecer la sanidad de todos como es la pública”
Por último, José Miguel López, ha señalado que “desde el PCE Málaga agradecemos a todas las personas que siguen manifestándose en cada convocatoria que hay en defensa de la sanidad pública. Debemos organizarnos y por eso instamos a toda la militancia de nuestro partido y a la ciudadanía en general a que participe activamente en la campaña lanzada por Izquierda Unida bajo el lema «Tu salud. Tu derecho. Nuestra Sanidad». Debemos trabajar juntas para revertir la situación a la que nos está llevando el gobierno de Moreno Bonilla porque, literalmente, nos va la vida en ello”. https://pcandalucia.org/el-pce-malaga-advierte-de-que-la-situacion-de-la-sanidad-publica-andaluza-es-insostenible-y-llama-a-la-ciudadania-a-organizarse-para-defenderla/