.

.

sábado, 17 de octubre de 2020

Alberto Garzón reafirma la apuesta “inquebrantable” de IU por “mejorar la unidad política y por reforzarse” mucho más frente al “asedio de la extrema derecha y de la derecha radicalizada”


El Coordinador Federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha asegurado esta mañana que en medio del actual clima político, caracterizado por el recrudecimiento de las estrategias de confrontación política y el “asedio de la extrema derecha y de la derecha radicalizada”, no cabe otra situación “que no pase por mejorar la unidad política y por reforzar Izquierda Unida” para hacer frente a esta ofensiva con garantías de éxito.
Garzón abrió con su intervención la reunión por medios telemáticos de la Coordinadora Federal de IU -máximo órgano ejecutivo de esta formación-, que durante buena parte del día de hoy debatió y votó los distintos documentos que componen la Ponencia de cara a la XII Asamblea Federal, que culminará el fin de semana del 15-16 de enero próximo. Documentos que fueron ampliamente apoyados por el 88’5% de los miembros del Consejo, con apenas el 10% en contra y el 7’5% de abstenciones.
Al también ministro de Consumo le ha correspondido hacer un balance de la gestión de la dirección de IU que ha encabezado durante los últimos cuatro años, pero también desarrolló algunos de los contenidos del documento ‘Avanzando hacia la República. Una IU para un nuevo país’, uno de los que hoy debaten y votarán los/as miembros de la Coordinadora Federal. Este documento será también a partir de mañana la base del proceso asambleario que acabará en enero.
Alberto Garzón ha reafirmado la idea que defiende desde hace años de que “el compromiso de esta organización con la unidad política es inquebrantable”, lo que unido a la actual situación política general “lo hace inevitable y absolutamente necesario”.
“La unidad -detalló- no debería ser solo electoral, sino también política, social y sindical, para trabajar así desde todos los ámbitos con la sociedad civil y no solo desde las instituciones y el Estado”.
Del mismo modo, explicó que “reforzar Izquierda Unida” pasa por “reconocer el trabajo y mérito de nuestra gente” por hacer posible todo el trabajo realizado y por “mejorar los mecanismos” para poder seguir trabajando en la mejor dirección.
Garzón insistió en la necesidad de “consolidar” todo el proceso de unidad, que hasta ahora sí ha tenido una “realidad electoral” en el marco de la coalición de Unidas Podemos, pero que hay que ampliar. En ese camino hacia la unidad popular, que hasta ahora “ha costado mucho” y también “falta mucho para estar en esa línea”, hay que seguir “venciendo dificultades” para responder a la “ola reaccionaria” que se vive tanto en España como a nivel internacional.
Valoró a nivel interno que durante los cuatro años que lleva al frente de IU se ha “consolidado” el proceso de unidad política por el que se trabaja, pero no eludió la autocrítica al reconocer que “para construir el movimiento político y social” que IU busca conseguir “necesitamos trabajar con más gente “y no es sencillo”.

Alberto Garzón aseguró que el espacio transcurrido desde 2016 y, muy especialmente, el 2019 con cinco elecciones, “simboliza un tiempo volátil y frenético” y señaló con vehemencia que “han sido cuatro años que parecen veinte”.
De todo este tiempo, se mostró especialmente “orgulloso” del Gobierno de coalición al que pertenece y de que en él esté representada la “izquierda transformadora” de la que forma parte IU. Celebró que antes se pudo construir una “mayoría de investidura heterogénea y plural”. Ésta no solo sustenta al Ejecutivo en el Congreso, sino que es la “cristalización” de la alternativa y la “otra forma de concebir España y buscar soluciones” frente a la “alternativa centralista y reaccionaria” que representa la “derecha política y sociológica de este país”.
El máximo responsable de IU y ministro de Consumo llamó explícitamente a “cuidar a esa mayoría”, dado que “la derecha tiene miedo de que este Gobierno triunfe y demuestre que se pueden hacer mejor las cosas” a nivel económico, social y político. Advirtió también de que si “somos capaces de sacar adelante los Presupuestos Generales, de gestionar adecuadamente los fondos europeos y si somos capaces entre todos los países europeos de vencer por fin a la pandemia y encontrar una vacuna, todos los excesos verbales de la derecha quedarán en el vacío”.
Esta es la mejor forma de cerrar el espacio a ese “bloque reaccionario, movido por el rencor”, con una extrema derecha sustentada en “valores de odio y que demuestra actitudes muy preocupantes en la calle”. Puso el ejemplo de los “actos vandálicos contra la Memoria Histórica” o los ataques a los más vulnerables, como en el caso de los menores migrantes.
Garzón avisó también de que no se debe “banalizar” el crecimiento de la extrema derecha y su “capacidad de influir en otros partidos”. Por eso ya es “muy difícil diferenciar a PP y a Vox”, que coinciden en hacer declaraciones “neofranquistas y neofascistas” como que los gobiernos de la dictadura fueron mejores que el actual.
El Coordinador federal de Izquierda Unida puso en primera línea de la acción de esta formación para los próximos años “seguir protegiendo a la clase trabajadora, nuestra gente. Esa es nuestra fortaleza”.
IU impulsará también de forma más decidida aún su apuesta por una “República federal y descentralizada”, por el feminismo y por las políticas medioambientales, todo ello mientras se trabaja por una clara mejora económica y por un país más justo e igualitario. Todo ello es objeto del debate que hoy se desarrolla en la reunión de la Coordinadora Federal.

jueves, 15 de octubre de 2020

El PCA de Málaga ante el acto de extrema derecha realizado en la antigua cárcel provincial del pasado 25 de septiembre






“En este maldito lugar de horror fascista, juramos ante el mundo entero que no abandonaremos la lucha hasta que el último responsable haya sido condenado.
El exterminio del nazismo y sus raíces es nuestro lema.
Nuestro ideal es la construcción de un mundo nuevo en paz y libertad.
Se lo debemos a nuestros compañeros muertos y a sus familias.
Levantad las manos para jurar que estáis dispuestos para esta lucha y repetid conmigo:
¡¡NOSOTROS LO JURAMOS!!"

Estas palabras son la parte final del Juramento de Buchenwald, pronunciado hace 75 años y que removió las conciencias del mundo entero. 75 años y, por desgracia algunos se han propuesto reescribir la historia poniendo al mismo nivel a víctimas y verdugos; a los prisioneros y a los carceleros; a los que luchaban por un mundo libre y a los que no permitían soñar.
El ignominioso acto que el 25 de septiembre se celebró a las puertas de la antigua cárcel provincial de Málaga, encabezado por Antonio Nadal y un representante de la Iglesia católica, es un suma y sigue en eso que la extrema derecha ha venido en llamar batalla cultural y no es más que un intento de borrar la historia de crueldad, asesinatos y felonías que el franquismo desarrolló en nuestro país durante cuatro décadas.
Seguramente acusarán a estas líneas de equiparar nazismo y franquismo, y en efecto lo hacen, porque fueron expresiones de la misma idea de impedir el libre desarrollo del pueblo; el franquismo sumió a España en 40 años de oscuridad y aislamiento con la complicidad de algunas potencias occidentales, para las que permitir la dictadura española era un mal menor para frenar el avance del marxismo en Europa ¡Qué le pregunten a los asesinados, a los exiliados, a los represaliados si realmente mereció la pena!
Aquelarre de nostágicos de la dictadura en la puerta de la antigua Prisión provincial
Se dirá también que asesinatos hubo en los dos bandos, y también es cierto, la Guerra de España trajo consigo demasiadas muertes, demasiada brutalidad. Pero permitidme que os diga que los muertos, los asesinados, todos, los de uno y otro bando, se los apunten los que dieron el primer tiro, los que no aceptaron las reglas democráticas y dieron un golpe de estado que perdieron y desembocó en la Guerra de España, que, por cierto, solo ganaron gracias al apoyo de las potencias fascistas, Italia y Alemania. Y fíjense que se cuenta que hasta los soldados extranjeros estaban aterrados por la brutalidad demostrada por el bando rebelde.
40 años han sido suficientes para reivindicar la memoria de los caídos del bando franquista, todos los fallecidos que se quisieron recordar tuvieron homenajes, enterramientos dignos y todo lo que se consideró; pero los defensores de la República desaparecieron durante 40 años, la muerte del dictador parecía que iba a dar la vuelta a aquello, pero no fue así, los muertos siguen en las cunetas y desde las instituciones no se ha reconocido su papel en defensa de la Democracia.
Y por acabar, solo señalar una última cosa: No lo conseguirán; las personas que luchamos por la libertad y la igualdad no tenemos nostalgia, tenemos memoria; porque la justicia es también una memoria de elefante. No olvidamos los crímenes del franquismo, no olvidamos los años que le robaron a gente buena y honrada solo por no pensar como ellos. Somos los hijos e hijas de los luchadores por la libertad que no consiguieron matar y que hoy seguimos luchando como ayer por un mundo de paz, justicia e igualdad social.
Efraín Campos
Secretario Político Provincial del PCA en Málaga

viernes, 9 de octubre de 2020

La Conferencia Política del PCE aprueba consolidar y ampliar Unidas Podemos para construir un nuevo instrumento político de la unidad popular


La Conferencia Política del PCE sobre unidad popular y convergencia aprobó el documento, con el apoyo del 76.32% de las delegadas y delegados, que contiene las líneas políticas que marcarán la actividad del Partido de cara a su política de alianzas. En concreto, se ha avanzado en la definición de la posición del PCE de cara a la próxima Asamblea de Izquierda Unida, así como para el proceso de desarrollo de Unidas Podemos (UP).
La fase final, pospuesta desde el pasado abril en atención a cumplir con las medidas preventivas frente a la pandemia de Covid-19, se desarrolló mediante una votación telemática celebrada entre las 17 horas del viernes 2 y las 17 horas del lunes 5 y que contó con una participación de cerca del 90% de los 236 delegados y delegadas llamadas a participar.
Nuestro objetivo de configurar un espacio político unitario como reflejo de la unidad popular solo será creíble si combina ser una fuerza plural, Democrática y cohesionada con la puesta en marcha de soluciones para los problemas de la gente, dando certidumbres y seguridad a la clase trabajadora. El PCE mantiene la apuesta por la unidad actual en torno al espacio de Unidas Podemos y propone su ampliación, trascendiéndolo de una mera alianza electoral a un proyecto de convergencia política donde quepan todos los actores que se reclamen de izquierdas y suscriban un programa de garantía de los derechos de los trabajadores frente a las políticas neoliberales.
Izquierda Unida sigue siendo el instrumento político a través del cual el PCE realiza su política de convergencia con todos los que se proponen la ruptura con el régimen del 78 para conseguir la mayor unidad popular posible.

Izquierda Unida debe seguir avanzando en su caracterización como movimiento político y social pero resulta necesario construir un nuevo instrumento político que, recogiendo a la actual militancia y las experiencias de IU, la supere de una manera dialéctica y no burocrática.
La militancia comunista debe participar activamente en Izquierda Unida, haciéndolo compatible con la participación en las plataformas o espacios unitarios más amplios. Solo con la participación de los comunistas se podrán sintetizar de manera dialéctica nuestras propuestas con las del resto de integrantes de Izquierda Unida así como dirigir y hegemonizar el proceso para su superación. Necesitamos estructuras más flexibles, órganos más ágiles, más coordinación y menos dirección y mayor participación de las bases en la toma de decisiones.
Afrontamos el objetivo de la reorganización de la izquierda desde el convencimiento de avanzar hacia una consolidación estratégica de la unidad popular y con el reconocimiento de que no somos el actor hegemónico en el actual espacio que padece además de acusadas debilidades organizativas y sociales.
La propuesta de convergencia tiene que sostenerse en la construcción de alianzas con otras organizaciones políticas, con los sectores más avanzados del movimiento sindical, con los movimientos sociales y con el ecologismo y el feminismo para construir una alternativa común.
Para forzar la ruptura democrática y abrir un proceso constituyente, se necesita la más amplia convergencia social, política y cultural que tenga una clara y unitaria referencia institucional basada en alianzas estables y organizadas democráticamente.

Hay que organizar el respaldo popular al gobierno de coalición
, empezando por asegurar el cumplimiento efectivo y puntual del programa pactado, para impedir que las contradicciones que surjan en su gestión se resuelvan en el campo de las relaciones institucionales por falta de presión social.
Nuestro objetivo de configurar un espacio político unitario como reflejo de la unidad popular solo será creíble si conseguimos una fuerza plural, democrática y cohesionada que ponga en marcha las soluciones para los problemas de la gente, dando certidumbres y seguridad a la clase trabajadora.
El PCE asume dos tareas inmediatas: impulsar y facilitar los espacios de convergencia y participar activamente en la elaboración de cómo debe ser ese nuevo instrumento político que represente a la unidad popular.
Documento aprobado en la Conferencia Política del PCE (Del 2 al 5 de octubre de 2020): “Un Partido para la unidad popular: nuestras alianzas en la nueva fase política”:
https://www.pce.es/media/uploads/2020/10/05/93c92ebde0aa45e499fef6cb2ac6db33.pdf