.

.

lunes, 11 de noviembre de 2019

El PCE ante el resultado de las elecciones del 10N: perseverar en la la unidad ante el neoliberalismo y la extrema derecha

El PCE saluda y agradece el trabajo realizado por todos y todas los militantes y simpatizantes de nuestro Partido, de Izquierda Unida y de Unidas Podemos que han sacado adelante una difícil campaña en la que hemos confrontado con todas las fuerzas políticas para evitar un cierre de la crisis del régimen.
Estamos ante la constatación de una gran irresponsabilidad, una convocatoria electoral fruto de un cálculo electoralista, agitando además el avispero de la confrontación con Cataluña como un arma arrojadiza porque creían que les iba a beneficiar en número de votos, anteponiendo sus intereses personales a los intereses del país. Pero el problema no es que Pedro Sánchez antepusiera sus supuestos intereses personales, sino que el precio de su mal cálculo lo pueden pagar las clases populares. Además, el PSOE al provocar el adelanto electoral ha dado alas a la extrema derecha, que ha duplicado su resultado. Un error histórico con el que Vox se convierte en una de las extremas derechas más fuerte de Europa. Un error del que Ciudadanos y el Partido Popular también son responsables por blanquear a Vox con sus pactos en Madrid o Andalucía.
Vamos a ser el dique de contención de la extrema derecha no solo en las instituciones, sino también en la calle, en los movimientos sociales y en los tribunales, combatiendo sus discursos de odio y defendiendo los derechos humanos y los valores de igualdad, justicia social y solidaridad que siempre han caracterizado a nuestro pueblo. Parar a la extrema derecha es responsabilidad de todos.
El espacio de Unidas Podemos ha resistido en un escenario difícil. Hemos perdido escaños y somos conscientes de ello, pero creemos que tenemos que estar satisfechos por haber resistido en unas condiciones tan hostiles, donde se ha intentado responsabilizar a Unidas Podemos de la falta de estabilidad en España, se ha exacerbado la situación en Cataluña para conseguir réditos electorales, tanto por la derecha como por el PSOE, y se ha estimulado una ruptura del espacio de Unidas Podemos para intentar acabar con este proyecto. Pero no lo han conseguido, a pesar de que han intentado barrernos del escenario político, volvemos a ser imprescindibles para darle una salida democrática a la actual coyuntura de nuestro país. Ahora nos queda trabajar para poder recuperar el espacio perdido en los últimos años, afrontando los retos políticos y organizativos que con carácter estratégico exige el próximo ciclo.
Desbloqueo y acuerdos
Ante el avance de las derechas, lo que en junio era una oportunidad, un acuerdo de gobierno, hoy es una necesidad. El PSOE de Pedro Sánchez, con una victoria decepcionante para sus propias expectativas, no consigue ni hundir a Unidas Podemos ni avanzar un nuevo escenario que le permita una política de alianzas mucho más cómoda.
Tenemos que estar a la altura del momento. En este escenario, teniendo en cuenta los resultados, es imprescindible impedir un gobierno de la derecha o del PSOE con la derecha. Tenemos que hacer lo posible para que haya un gobierno fruto del acuerdo amplio del bloque que posibilitó la moción de censura, reflejo de un país plural y diverso, que sea una respuesta ante la emergencia social y el auge de la extrema derecha. El PSOE, seis meses después, vuelve a tener que decidir si quiere conformar un gobierno democrático, para que puedan dormir tranquila la gente sencilla y trabajadora de nuestro país, o conformar un gobierno al gusto de Ana Patricia Botín y Amancio Ortega.
Pero como dijimos en abril, este programa no puede confeccionarse en los despachos sino que debe ser el resultado de la participación de todas las personas que han peleado en la calle durante estos años contra los recortes, reivindicando el cumplimiento de derechos constitucionales. El pueblo organizado, sus demandas y reivindicaciones, tienen que ser el núcleo de este proceso. A la extrema derecha no se la para con grandes discursos, sino con políticas sociales que blinden los derechos de las clases populares en un contexto de incertidumbre, desamparo e indefensión. Tenemos la obligación histórica de demostrar en la práctica que la alternativa en una situación de crisis pasa por la izquierda, por nuestra presencia en el conflicto social y por políticas que mejoren las condiciones de vida de las familias trabajadoras.
Desde hoy nuestros diputados y diputadas trabajarán para poner en marcha un programa de emergencia democrática que mejore las condiciones de vida de las familias trabajadoras. No hay tiempo que perder y desde hoy mismo ponemos los más de tres millones de votos a UP a trabajar por un país más justo, más democrático y más igualitario. Los diputados y diputadas del PCE, así como el conjunto de 35 diputados y diputadas de UP, se ponen hoy mismo a trabajar demostrando que somos un instrumento útil para las familias trabajadoras.
Unidad
Ha quedado demostrado también que la división en la izquierda es un error y una irresponsabilidad y por eso apostamos por la unidad. Unidad es sinónimo de responsabilidad con las clases populares. Fragmentar la izquierda es una muy mala idea, no solo perjudica a la izquierda sino que perjudica al país. En muchas provincias nos disputábamos el último diputado con el bloque de la derecha y nos han faltado algunas décimas fundamentales que podrían haber sido posibles con generosidad y altura de miras y que se han perdido porque opciones como Más País ha dispersado el voto sin conseguir representación. Esta dispersión ha regalado a Vox y al PP un puñado de diputados que desde hoy mismo trabajarán sin descanso para blindar los privilegios de las oligarquías y deteriorar los derechos de la mayoría social.
Tenemos que seguir perseverando en la unidad que representa Unidas Podemos para poder ser una barrera de contención eficaz y útil para las políticas neoliberales y la extrema derecha. Asimismo, asumimos nuestra bajada de representación como la necesidad de reforzar un proyecto de izquierdas, democrático y popular con arraigo en la sociedad civil y capacidad para construir una alternativa de mayorías que garantice protección, certezas y perspectivas de futuro para las familias trabajadoras. Es necesario iniciar un proceso de reflexión y reorganización del espacio alternativo al Régimen del 78, con un impulso en términos políticos y organizativos que nos permita abordar la defensa de la clase trabajadora ante la crisis capitalista desde el conflicto social. Así mismo, al PCE le toca analizar el diferente grado de implicación de sus estructuras para sacar adelante esta campaña, conforme a los acuerdos tomados en nuestros Comité Central, y establecer mecanismos para corregir los errores derivados de dicha situación.
11 de Noviembre de 2019

viernes, 8 de noviembre de 2019

Alberto Alberto Garzón: “Más pronto que tarde construiremos la III República de España". Acto de cierre de campaña

Enrique Santiago, Secretario General del PCE: "Sólo el voto a Unidas Podemos puede evitar que vuelva el franquismo"

Alberto Garzón alerta a los trabajadores y trabajadoras de que Unidas Podemos es la única garantía para salvaguardar sus derechos y los servicios por los que pelean frente a la amenazas de nuevos recortes

Cerca de una treintena de personas, en representación de 12 colectivos laborales y sociales, se han reunido esta mañana con los candidatos de Unidas Podemos de Málaga y representantes de Izquierda Unida y Podemos para explicar la situación que atraviesan y para oir las propuestas que la coalición de izquierdas emprenderá a partir del 10N y que les afectan directamente. “Describen una realidad que afecta a Málaga, pero también a Andalucía y a todo el país”, ha explicado a los medios el cabeza de lista por la provincial, Alberto Garzón.
Entre los presentes, trabajadores despedidos y representantes sindicales de Cotroni, ferroviarios, pensionistas, camareras de piso, bomberos, Metro Málaga, Asociación de Asalariados Taxis/CGT, trabajadoras de ayuda a domicilio, CCOO y Marea Blanca. Con ellos se han reunido Alberto Garzón, Eva García Sempere y Ramón González (números 1, 2 y 3 de Unidas) además de Guzmán Ahumada y Paqui Macías en representació de IU y Podemos. “Estamos viendo, diez años después, que la crisis económica sigue instalada en la mayoría social de trabajadores y trabajadoras, con precariedad, expedientes de regulación de empleo y un detrimento de los servicios públicos”. Estas personas son, a juicio de Garzón, el ejemplo de cómo se ha aprovechado las dos reformas laborales “para incrementar la explotación de las clases trabajadoras. Es pernicioso que las familias vivan peor que hace 10 años y que nos amenacen con nuevos recortes y despidos”.
El candidato de Unidas Podemos ha reiterado “el compromiso absoluto” de derogar las reformas laborales de 2012 y 2010, “que son mecanismos jurídicos aprovechados por las grandes empresas con beneficios para aumentar explotación y para despedir en condiciones abusivas” .
Pero Garzón también ha aludido a la derogación de la “ley mordaza” y cómo se utiliza para atacar a trabajadores, como algunos de los presentes “que están sufriendo consecuencias por estar defendiendo sus derechos y los nuestros; que están siendo detenidos y pasando por juzgados por defender derechos de todos y todas”.
Trabajadoras de ayuda a domicilio y de la Sanidad han puesto de manifiesto la situación que padecen como tales, pero también la de los usuarios y han reclamado que la financiación que llegue del Estado tengo carácter finalista para evitar que la Comunidad Autónoma la use con otros fines
Garzón ha echado mano del programa de Unidas para comprometerse a acabar con los recortes y la especulación de los servicios públicos, “que hay que financiar adecuadamente, porque vivimos en un proceso parcial de privatización progresiva, de dar ventajas a las empresas privadas y poner los servicios como la Sanidad como un negocio y no como una oportunidad para salvar vidas. La utilización abusivas de las contratas lo único que consigue es que unas pocas empresas como la de Florentino Pérez, se enriquezcan”.
El candidato ha hecho un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras para que sean conscientes de que si no se acuden a votar, se le concede “doble voto a los barrios ricos y acomodados”. También ha señalado que Unidas Podemos es la única fuerza que va a luchar por garantizar los derechos de la clase trabajadora y ha ido más allá cuando ha advertido que quién quera un gobierno entre PSOE y Unidas, que vote a esta última coalición, porque si meten en las urnas la papeleta de los primeros corren el riesgo de aumentar los perjuicios que ya padecen.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Eva García Sempere, candidata Unidas Podemos por Málaga, aparece incluida en una ‘lista negra’ de Monsanto (Bayer) y clasificada como ‘strongly againts’ por oponerse al herbicida glifosato, vinculado con el cáncer

La diputada del PCE e Izquierda Unida y candidata número dos por Málaga de Unidas Podemos en las próximas elecciones del 10N, Eva García Sempere, fue incluida en una ‘lista negra’ por la compañía química norteamericana Monsanto -adquirida posteriormente por la multinacional alemana Bayer por 56.000 millones de euros- y clasificada en la misma con un intenso color rojo -con el que clasifican a las personas más opuestas- como ‘strongly againts’ (fuertemente en contra) por su trabajo como portavoz de IU en la Comisión de Agricultura del Congreso contrario al herbicida glifosato, comercializado por estas empresas y considerado en diversos estudios internacionales como cancerígeno.
García Sempere aparece señalada en esa misma ‘lista negra’ como ‘influencer´ (persona con capacidad de influencia por su condición de parlamentaria) y también se señalan indicaciones sobre los ‘mensajes’ que la diputada debe recibir, entre ellos ‘excluir el glifosato de la agenda política’.
La parlamentaria andaluza y responsable federal de Política Medioambiental de IU conoció que estaba incluida esta ‘lista negra’ a través del despacho internacional de abogados Sidley Austin LLP, con sede en Bruselas. Este bufete le informó por correo que actúa en calidad de representante legal de Bayer AG y de sus sociedades filiales, tras ser contratados por la multinacional ‘para realizar una investigación tras la aparición de ciertas informaciones en la prensa sobre la existencia, ámbito y uso de las denominadas listas de partes interesadas’. Estas listas las elaboró la agencia de relaciones públicas Fleishman Hillard dentro de la campaña que inició Monsanto en 2016-17 para que se renovara el uso del glifosato.
Según los datos hechos públicos, buena parte de ellos por la propia Bayer, las referidas ‘listas negras’ contienen supuestamente datos de, al menos, 1.475 personas de 10 países, incluidas 339 pertenecientes a instituciones de la Unión Europea de varias nacionalidades. En ellas se incluye a políticos, periodistas, científicos y responsables de asociaciones agrícolas en función de su posición sobre productos que contienen organismos genéticamente modificados, entre ellos el herbicida glifosato, que Monsanto comercializó bajo el nombre de Roundup.
España, con 144 nombres, es el cuarto país con más personas incluidas en estas ‘listas negras’, en una relación que abarca supuestamente a otras 466 personas en Francia, Alemania (202), Polonia (152), Reino Unido (93), Italia (51), Holanda (20), Bélgica (4), EE.UU (3), Suiza (1)
A raíz de la polémica pública suscitada por estas acciones, principalmente en Francia, Bayer empezó a tomar medidas a mediados del presente 2019 y a pedir disculpas por lo ocurrido en el país vecino. La Fiscalía francesa tomó cartas en el asunto a partir de las informaciones aportadas, entre otros medios, por el diario ‘Le Monde’ y el canal France2.
La diputada comunista Eva García Sempere decidió reclamar a Sidley Austin LLP toda la información que manejaran sobre ella, después de que este bufete le informó de esta posibilidad tras encontrar su nombre en las listas de la compañía adquirida por Bayer en la investigación que habían abierto.
‘Además de su nombre -le indicaba el despacho de abogados- las listas pueden incluir con carácter general su título profesional, organización, información acerca de su posición con respecto a la renovación del glifosato en la UE, su posición sobre Monsanto, así como cualquier contacto que la agencia pueda haber tenido con Usted acerca de esas cuestiones’.
El despacho indica también, por un lado, que ‘hasta donde hemos podido comprobar, las listas no incluyen datos personales ‘sensibles’’, aunque dejan abierta la posibilidad de que ‘si nuestra investigación revela cualquier información adicional que nos haga modificar la afirmación anterior, se lo notificaremos debidamente’.
García Sempere ha podido comprobar también que en la información que aparece en su ‘lista negra’ se indica que entre las formas de reconducir la opinión contraria al glifosato en España está la organización de ‘talleres’ y se cita también como representante de la industria a la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), un ‘lobby’ o grupo de presión español al que pertenece Bayer y, en su momento, Monsanto, que se encarga en la práctica de representar a los fabricantes de productos fitosanitarios en nuestro país.
El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo y desde 2015 pasó a ser clasificado como un ‘cancerígeno probable’, entre otros por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, agencia perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Dentro de las acciones puestas en marcha por Bayer para hacer frente a la crisis desatada por el uso del glifosato y las ‘lista negras’ denunciadas en Francia, la multinacional emitió un comunicado hace unas semanas a nivel europeo en el que aseguró, según los medios de comunicación de ese país, que los datos contenidos en las ‘listas negras’ no son ilegales y solo se refieren a información de acceso público.
Esta valoración de Bayer contrasta con las informaciones publicadas por los medios franceses sobre los datos manejados en las listas de ese país. Allí la denuncia apunta a la ‘recolección de datos personales por medio fraudulento, desleal e ilícito. Las investigaciones periodísticas en Francia señalan que en los archivos, además de la posición de los personas sobre el glifosato, se recogerían supuestamente datos sobre sus pasatiempos, capacidad de ser influenciados, además de direcciones y teléfonos personales.

martes, 5 de noviembre de 2019

La Juventud Comunista ante las elecciones del 10N: ¡Vota un día, lucha todo el año!

El próximo 10 de noviembre vuelve a haber elecciones en España. La crisis de gobernabilidad derivada de la crisis de Régimen de la última década ha condenado a los partidos de este a no encontrar un camino hacia su deseada estabilidad. Estabilidad que los y las comunistas sabemos que no es otra cosa que poder instaurar e institucionalizar todavía más la pérdida de derechos y los recortes impuestos por la UE, con instrumentos como el objetivo de déficit, que hemos sufrido la clase trabajadora.
Ante la situación de volver a las urnas y el hastío generalizado hacia todos los partidos políticos, no nos queda sino pedir el voto para la única propuesta que puede poner en graves contradicciones al Régimen del 78. Unidas Podemos, y más concretamente Podemos, hemos cometido grandes errores como hacer creer al pueblo que solo con el voto y la victoria electoral era la solución a los problemas de los y las trabajadoras.
Desde la Juventud Comunista somos conscientes de ello y de lo que ha supuesto: una desmovilización generalizada y una primacía de lo inmediato y lo electoral. Aun teniendo en cuenta todo ello, no podemos obviar que es la única candidatura que plantea cuestiones imprescindibles para el futuro de la juventud de nuestro país: poner coto a las grandes empresas eléctricas, controlar alquileres, una transición ecológica justa, o incluso las pensiones que aunque lejos todavía de nuestro horizonte vital, no podemos perder de vista. Y, sobre todo, lo que hace la candidatura de Unidas Podemos es poner sobre la mesa los límites del Régimen del 78 y de su Constitución: ni un proyecto social, ni federal, ni el reconocimiento de la plurinacionalidad, ni ninguna medida que vaya más allá de repartir las migajas de los ingentes beneficios del capital es posible en este marco.
La vorágine electoral en la que vivimos desde 2014 no nos puede hacer olvidar, a ninguna de las fuerzas progresistas de este país, que el poder reside en la organización y la movilización popular: hay que pedir el voto un día pero estar en la calle todos los demás. Cualquier programa electoral que quiera hacer la más mínima medida contra el Regimen del 78 será papel mojado: ni la Ley Mordaza, ni la Reforma Laboral, ni el el fin de los desahucios los conseguirá una mayoría parlamentaria, si no que los conseguirá el poder popular, el pueblo organizado y movilizado en torno a objetivos concretos.
Para muchos jóvenes es difícil ver cómo estas elecciones pueden suponer algún cambio en sus vidas, es difícil de ver como unas elecciones pueden acotar las miserias y problemas que les impone el sistema capitalista. Y de hecho aún la victoria de UP en las elecciones no lo conseguiría por sí sola, pero es un paso necesario para debilitar el Régimen del 78, construir un proceso constituyente que nos lleve a la III República sin perder de vista el Socialismo como objetivo.
Por todo esto, sabiendo que el voto es solo una pequeñísima acción y que lo electoral solo es una más de las luchas necesarias, la Juventud Comunista pide el voto para Unidas Podemos, la candidatura de la que formamos parte junto con el Partido Comunista de España. Pero sobretodo lo que pedimos a todo el mundo que se siente asqueado frente al momento actual es que tome el o ella misma las riendas de su frustración y se organice, se sindicalice y mire más allá de la urna y del debate de campaña.
Unión de Juventudes Comunistas de España

viernes, 1 de noviembre de 2019

Alberto Garzón: “Tras el 10N, IU debe ofrecer a todo lo que hay a la izquierda del PSOE un proyecto de unidad”. Entrevista de Mundo Obrero

J.M. Mariscal Cifuentes
Mundo Obrero
En plena precampaña electoral no era fácil conseguir un hueco en la agenda de Alberto Garzón, coordinador general de Izquierda Unida. Los lectores y lectoras de Mundo Obrero conocen bien los posicionamientos y las opiniones de Alberto Garzón, por eso queríamos aprovechar esta oportunidad para conversar, más que con el coordinador general o con el diputado, con el camarada Garzón, de las inquietudes de nuestra militancia y, sobre todo, de proyecto estratégico, de unidad popular más que de confluencia electoral, del tiempo después al 10 de noviembre más que del tiempo que queda hasta las elecciones. Agradecemos a Alberto la atención al periódico de su partido. Este es el resultado.
MUNDO OBRERO: ¿Cómo ves a Izquierda Unida, a su organización y a su militancia?
ALBERTO GARZÓN: La militancia en general está satisfecha con el trabajo que hemos hecho y al mismo tiempo preocupada por la situación, tanto política como en términos de organización. Para saber dónde estamos conviene mirar de dónde venimos. En 2014, la irrupción de nuevos partidos, en particular de Podemos, modificó el tablero de juego en el que nos movíamos, y tuvimos que acometer cambios radicales que muchas veces iban en contra de nuestra propia inercia como organización. Las encuestas manifestaban que podíamos desaparecer, algo que se instaló en el imaginario colectivo, no en nuestra gente, periodistas y medios daban por hecho que Izquierda Unida desaparecía. Fueron momentos muy duros, yo iba a las tertulias televisivas para intentar colocar nuestro mensaje y nuestro perfil, pero salían encuestas en las que estábamos en el 1%. El año 2015 fue más duro todavía, con unas elecciones autonómicas y municipales en la que desaparecemos de muchos parlamentos regionales, con una merma significativa en el resto. En diciembre de ese año nos lo jugamos todo, fuimos a la batalla final y con una explosión de esfuerzo de parte de la militancia, y mucha gente que estaba en el entorno apoyándonos en el contexto probablemente más agresivo que jamás vayamos a encontrar, con cuatro partidos monopolizando la agenda, conseguimos un resultado muy bueno en votos, pero muy triste en escaños, por efecto de la Ley Electoral. Creo que eso fue un hito que marcó la pertenencia de nuestra gente a este proyecto. Sobrevivimos a que la organización no se disgregara, a que no desapareciésemos en territorios enteros del país, mantuvimos la conexión en una situación de profunda debilidad financiera, pero también emocional. Tuvimos que afrontar una deuda de 11 millones de euros que heredamos cuando llego a la coordinación en 2016, mientras la gente veía que había otra fuerza política que ocupaba nuestro espacio histórico. A partir de ese momento se produce una recomposición que se hace a través de la unidad, en coherencia con nuestros postulados ideológicos, históricos y políticos, pero no exenta de contradicciones y de tensiones.
M.O.: ¿Cuál es la contradicción fundamental con la que nos hemos encontrado?
A.G.: Sin duda que Podemos es una fuerza política con una fuerte base electoral pero sin organización, mientras que IU tiene una base electoral insuficiente por sí sola pero una base militante históricamente organizada en los territorios. Está unidad es, por lo tanto, simbiótica, beneficiosa para las dos fuerzas políticas y para el país, pero al mismo tiempo genera contradicciones que nuestra militancia vive cada día: la inexistencia de un interlocutor real físico, la mayor parte de las veces, y sobre todo colectivo. Tradiciones y novedades políticas que se encuentran. Ahora tenemos que ver cómo somos capaces de pensar en el futuro, y estoy satisfecho porque en este ciclo, entre todos y todas, hemos salvado a IU.
M.O.: En relación al conjunto de los actores políticos a la izquierda del PSOE, ¿en qué posición se encuentra IU ahora mismo?
A.G.: Nuestro país ha vivido, y sigue viviendo, una crisis de régimen, expresada en múltiples dimensiones. En la que nos afecta, diría que una crisis así destituye a todos los agentes políticos involucrados en el régimen, incluida a su oposición interna, que éramos nosotros. Esto ha provocado la fragmentación de los espacios y la multiplicación de los actores; existen Podemos, los Comunes, Equo y otros sujetos con base en determinados territorios, ahora el partido de Errejón... pero sociológicamente podríamos decir que el espacio a la izquierda del Partido Socialista se ha ampliado en los últimos años y ha cristalizado en formas concretas muy diferentes. Nosotros somos expresión de la parte más organizada, de la fuerza quizá más ideológica, con una larga tradición, que pone más el acento en elementos de clase. Y tenemos la obligación de convivir con otras fuerzas políticas que tienen otros parámetros, algunas son nuevas, otras son reconversiones, siempre es complejo, cada territorio es un mundo: no es lo mismo Cataluña que La Rioja, Castilla-La Mancha que Andalucía, en cada lugar hay singularidades y todas ellas son consecuencia de la crisis de régimen y de cómo esa crisis ha alterado el espacio de la izquierda. Y todo esto continúa, no termina de solidificar. Hemos visto cómo en este año 2019 ha habido divisiones, recomposiciones, construcción de nuevos partidos, probablemente como resultado de una derrota, la de pasar del 21% del espacio electoral al 14% que tuvimos en abril, remontando las encuestas. Llamazares abandona IU, Errejón abandona Podemos, las mareas, Compromis,... todo eso son expresiones de la recomposición del espacio político.
M.O.: ¿No estás deseando tener un momento sin elecciones para parar a pensar qué hacemos con todo esto que nos describes? ¿Cuáles son los retos a partir del 10 de noviembre?
A.G.: Hay que señalar que, aunque no se vuelvan a repetir elecciones la crisis de régimen está lejos de cerrarse y todo se va a seguir moviendo en un contexto de incertidumbre política. Seguiremos teniendo que hacer frente a emergencias cotidianas. Pero desde luego la izquierda que nosotros representamos, Izquierda Unida, tiene que ofrecer una propuesta a ese espacio amplio y heterogéneo que, a mi juicio, tiene que consistir en reconstruir un bloque histórico que sea capaz de acometer los cambios para los cuales hacemos política. Cuando hablo de cambio no es solo programático, no solo hablo de derogar la reforma laboral, sino de transformar radicalmente las bases de nuestra sociedad, del capitalismo. Es evidente que para eso necesitamos mucha más fuerza. Construir ese bloque histórico consiste en hacerlo orgánica, cultural e ideológicamente. Por eso, a partir del 10 de noviembre tenemos la tarea de hacer una propuesta al resto de actores. Estamos legitimados para hacerla a pesar de que otros actores aparecen con un mayor espacio simbólico.
M.O.: ¿En qué consistiría esa propuesta?
A.G.: Para empezar tendremos que ser capaces de entender que unidad no es homogeneidad, que unidad implica sumar actores diversos. Por muchas diferencias que tengamos con gente como Íñigo Errejón y lo que expresa, o Gaspar Llamazares, digamos esa izquierda light, es necesario contar con todos ellos. Si solo contamos con los más puros, con los nuestros, no sumamos nunca, estaremos siempre atrapados en un espacio que nunca será capaz de sumar mayorías suficientes para hacer las transformaciones que este país necesita. Esa es la primera tarea, sumar fuerzas. Y la segunda es asumir el reto de tratar de hegemonizar ideológicamente ese espacio, algo central, pues no se trata de sumar aritméticamente sino de sumar en pos de un proyecto político e ideológico.
M.O.: Cuando hablas de actores políticos hablas de siglas, de organizaciones pero los actores que construyen un Bloque Histórico son sectores de clase, populares, como bien has señalado cuando distingues la confluencia electoral de la unidad popular.
A.G.: Efectivamente, cuando hacemos este tipo de reflexiones es importante remarcar quién es el sujeto. No es lo mismo referirnos a sujetos organizados existentes, como son los partidos políticos o los sindicatos, que hablar de sujetos en términos de clases sociales, son dos dimensiones distintas que tenemos que ser capaces de llevar a una reflexión congruente. Tenemos la tendencia de referirnos a sus dirigentes y a generar estrategias a partir de democracias internas, que en algunos casos brillan por su ausencia. Esto también nos genera tensiones, porque muchas veces se producen decisiones que van a diferente velocidad en las dirección con respecto a las bases. Cuando hablamos de unidad popular nos referimos al sujeto de las clases sociales, el de la gente en su vida cotidiana y en su relación con la actividad productiva, es ahí donde se construye la unidad popular. Tenemos que ser capaces de construir por abajo y sólo luego ver cómo es o se concreta o cristaliza. Por eso no hay que tener miedo a construir sujetos nuevos como una rearticulación de personas, de clases sociales y sectores de clase que en un determinado momento generan nuevas alianzas para objetivos comunes. Esto es lo que debería pasar, y para ello, la mejor estrategia es el trabajo cotidiano y en la calle.
M.O.: En ese trabajo cotidiano y de calle, ¿qué papel ocupa el mundo virtual, el de las redes sociales?
A.G.: El mundo virtual, si quieres que lo llamemos así, no es un mundo ajeno al mundo real, es una etiqueta que se utiliza para diferenciarlo del espacio puramente físico, material, pero la socialización que existe en las redes sociales la realizan personas de carne y hueso. Alguien que se politiza a través de Internet se politiza de forma efectiva, no fantástica. Ha habido y hay mucha gente que se afilia a Izquierda Unida gracias a Internet. Es otro más de los campos de batalla y creo que no jugamos mal en él.
M.O.: Desde luego que no. Es muy interesante que te refieras a los espacios de socialización, te has referido en escritos e intervenciones, en charlas o debates a los profundos cambios que se han producido en ese ámbito y en cómo nos afectan.
A.G.: Claro, porque reconstruir tejido social y lazos colectivos es condición necesaria para el bloque histórico. Fijémonos en la cultura del trabajo, la precariedad ha modificado la cotidianidad de la clase trabajadora, en cómo hemos pasado en 40 años de un modelo en el que era muy habitual que el PCE encontrara su militancia y su cantera entre el mundo obrero, vinculado a la gran empresa, con miles de trabajadores sindicados. Desde entonces, la irresponsable desindustrialización nos ha dejado un erial, lo que tenemos ahora es un espacio de enorme fragmentación individualista. No es lo mismo politizarse en esos centros de trabajo, que además en torno a ellos estaban sus propios barrios, los trabajadores compartían empresa y vecindario, unos bares, una socialización cotidiana. Hoy tenemos el modelo Delivero o Glovo, o multitud de pequeñas empresas de 3 o 4 trabajadores. Ante estos cambios, que debemos analizar en profundidad si queremos establecer estrategias de construcción de ese bloque histórico, tenemos que cambiar el sujeto de la estrategia, no pensando en los partidos, sino pensando en abajo, en las clases sociales, en sus espacios de socialización, para incidir en ellos. Para esto los partidos son instrumentos, consiste en darle la vuelta al análisis habitual que solemos hacer, unidad popular no es una alianza electoral entre Podemos e Izquierda Unida sino cómo Izquierda Unida y Podemos insertan sus estrategias en la vida cotidiana de la gente, para que trabajen conjuntamente. Y eso está lleno de enormes dificultades que tienen que ver con la fragmentación de la clase trabajadora, con culturas diferentes, distintas tradiciones políticas, pero ese es el camino, y es difícil generar espacios de socialización con gente que no está organizada, con organizaciones sin base organizada, por eso la batuta la tienen que tener aquellos que estamos organizados. Esa es la estrategia y sé que es mucho más fácil diseñarla y definirla que llevarla a la práctica, sobre todo porque somos una fuerza modesta, humilde, con 20 mil afiliados y unos 40 mil simpatizantes, que además tenemos la cultura política de activarnos en campaña electoral (que ahora supone prácticamente todo el tiempo), una dinámica heredera de la dinámica eurocomunista instalada largamente en nuestra organización. Nos cuesta trabajo activarnos para campañas que no sean meramente electorales, y lo digo en global, como organización, porque en IU tenemos cientos y cientos de activistas que nutren frentes diversos de lucha, por eso las campañas de afiliación deben acompañar a estos procesos de activismo.
M.O.: En el año que llega tendremos una Conferencia Política del PCE y una Asamblea Federal de IU ¿Cuáles son los parámetros en los que crees deben realizarse ambas?
A.G.: Insisto en que tendremos que acometer esas tareas al mismo tiempo que se desarrolla la actualidad política de una forma tan vertiginosa, al fin y al cabo son cosas que no pueden ser ajenas a nuestra realidad, Lenin escribió el “Estado y la Revolución” en un contexto verdaderamente más convulso, con esa nota final en la que decía que entonces tocaba hacer la revolución más que pensarla o escribirla. Los caminos de la Conferencia Política del PCE y el de Izquierda Unida a la Asamblea deben centrarse en estas cuestiones del análisis de la realidad cotidiana, de la realidad concreta, porque al final lo que tenemos que ver es cómo vive la clase trabajadora y cómo podemos organizarnos para mejorar nuestras condiciones de vida. Es verosímil pensar que la cuestión de la unidad electoral va a salir, pero debe hacerlo como conclusión, no como punto de partida para el análisis o el enzarzamiento semántico. En ese sentido, la Conferencia Política debe de estar encaminada a un elemento más reflexivo, en relación sustancialmente a cómo construir unidad popular, porque muchas veces tendemos a dedicar muchas energías y mucho esfuerzo a cuestiones que nos alejan de los problemas cotidianos de las familias trabajadoras, y ver si se pueden sentir representadas por la acción del Partido. Esa es la primera pregunta que nos tenemos que hacer, y a partir de ahí construir sin prejuicios pero con nuestra ideología.
M.O.: ¿Sigue siendo válido el análisis y el proyecto de ruptura democrática? ¿Cómo casa éste proyecto con la posibilidad de compartir gobierno con el PSOE?
A.G.: Como ya he dicho, vivimos una crisis de régimen que no se ha resuelto y el hecho de que tengamos 4 elecciones generales en 4 años supone en cierta medida un síntoma de esa ausencia de resolución. Hay una estrategia ideada por determinadas personas, que usan muy bien la cabeza, para llevarnos y conducir en nuestro país a unas reformas que cambian algunas cosas sin alterar la estructura de poder de nuestro país, es más, reforzándola. Esa visión reformista es una visión que pasa, por ejemplo, por acuerdos entre el Partido Socialista y Ciudadanos, son una serie de personas que piensan que esa es la mejor salida para sus intereses, sin embargo no son hegemónicos, no consiguen convencer a todos los actores políticos de este país, si no ya tendríamos un gobierno PSOE-Cs. La crisis de régimen también ha provocado que tengamos en España una clase dirigente que no está cohesionada, está fragmentación hace que en contra de lo que decían los bancos, no tengamos aún un gobierno PSOE-Cs. Esto manifiesta no solo la autonomía de lo político, sino líneas de pensamiento distintas. Por lo tanto, la crisis del régimen no está resuelta y deja espacio a la ruptura democrática, entendiéndola como un proceso constituyente a favor de los de abajo y de la clase trabajadora, que se concreta en nuevas instituciones democráticas y jurídicas, nuevas reglas de juego laborales... todo este proceso constituyente está disponible, el problema está en que la correlación de fuerzas ha ido variando en los últimos años y hemos tenido desde el año 2017 un creciente fortalecimiento de las fuerzas reaccionarias, que es sin embargo insuficiente para que ganen la batalla, mientras que nosotros hemos tenido un cierto desfallecimiento de nuestras fuerzas, pero que en términos históricos siguen siendo notablemente altas, IU tuvo su techo en 1996 con un 10%. Pero no estoy hablando solo de número o votos, sino en términos de impugnación del sistema, con nuevos focos, ahí está Cataluña, el 8M, la emergencia climática... No hay nada cerrado, la correlación de fuerzas se altera en función de los acontecimientos y no está garantizado que vaya a ganar la derecha reaccionaria esta batalla, como tampoco está garantizado que nosotros la vayamos a ganar, estamos en una guerra de posiciones que se juega en múltiples dimensiones, el marco cambia, como la agenda política, y no es lo mismo disputar esa batalla en un terreno de debate económico o social, que tenerlo sobre la cuestión nacional. Con respecto a lo que dices del PSOE y el gobierno diré que no deja de resultar fantasiosa la posibilidad de que el PSOE se avenga a constituir un gobierno con medidas de progreso y transformación social, el objetivo está encaminando a no permitir la cierre de la crisis régimen por la derecha, una trayectoria que nos llevaría a un cierre de la crisis de régimen de forma reformista y perjudicial para la clase trabajadora en términos concretos. El objetivo es ayudar a que el nuevo ciclo de movilizaciones que comienza a atisbarse, los nuevos vectores de movilización, como el feminismo o la ecología política, los propios pensionistas y las resistencias a los cierres y despidos en la industria, así como las movilizaciones de la España vaciada o los olivareros pasen de expresar un descontento a ser parte de la movilización y la transformación real del país. Tenemos que estar preparados para todo, el CIS dice que la preocupación por la clase y el sistema político es uno de los tres principales problemas para los españoles en este momento, hay placas tectónicas en la sociedad que se están moviendo y pueden cristalizar de muy diferentes formas. El reto del PCE y de Izquierda Unida es que toda esa frustración y rabia se dirijan hacia propuestas progresistas, comunistas, socialistas. Existe el riesgo notable de que esa frustración sea canalizada por posturas xenófobas, imperialistas, por lo que Max Weber llamaba posturas de “cierre social”. Todo ello depende de una batalla política, cultural y social que también tiene su reflejo en el intento de tener la máxima influencia posible, incluso dentro del gobierno.
Publicado en el Nº 329 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2019

Alberto Garzón, Coordinador Federal de IU y candidato nº 1 por Málaga: «Si las clases trabajadoras no votamos el 10N, el voto de los ricos vale tres veces más»


Intervención de Alberto Garzón, Coordinador Federal de Izquierda Unida, en el acto de inicio de campaña de Unidas Podemos para las elecciones generales del 10N.

Enrique Santiago, Secetario General del PCE y candidato nº 3 de UP por Mdrid: "Tenemos un proyecto para vivir todos una vida digna y para la convivencia de los pueblos"


Intervención de Enrique Santiago, candidato de Unidas Podemos por Madrid, en el acto de inicio de campaña de Unidas Podemos para las elecciones generales del 10N

domingo, 27 de octubre de 2019

Toni Valero, Coordinador de IU Andalucía: "Si Sánchez pacta con la derecha, hay un paquete de medidas neoliberales esperando para aplicarse". Entrevista

El Coordinador de IU en Andalucía, Toni Valero, considera en un encuentro con Público que "los poderes fácticos han conseguido provocar unas nuevas elecciones". "Confiábamos en que Pedro Sánchez se iba a sustraer a las presiones. Que Pedro Sánchez iba a ser el Pedro Sánchez que ganó las primarias en su partido", lamenta Valero.
Raúl Bocanegra/publico.es
Toni Valero es el Coordinador general de IU en Andalucía desde hace unos meses, cuando sustituyó al retirado Antonio Maíllo. Valero le ha imprimido al puesto su propia personalidad y, con sus decisiones, ha inaugurado un nuevo tiempo en la organización. Por delante, como estación más inmediata, las elecciones del 10 de noviembre.
Unidas Podemos acude en esta ocasión con un competidor en su espectro político, Más País, el partido que dirige Íñigo Errejón, en cuatro provincias, Cádiz, Huelva, Málaga y Sevilla. Valero, aunque sacó las uñas cuando se conoció la noticia, no descarta en esta entrevista que, para las próximas elecciones autonómicas, sean cuando sean, se pueda producir una reunificación bajo el paraguas de Adelante Andalucía, en donde habita IU junto a Podemos y otras fuerzas andalucistas en la Comunidad.
“Me parecen irresponsables algunas propuestas [se refiere a Más País], pero hay que pensar con perspectiva histórica, y hay que reconfigurar el espacio de la izquierda, el espacio progresista en donde tenemos que contemplar todo el espacio a la izquierda del PSOE, vaya o no en estas elecciones con nosotros”, afirma.
Una de las cosas que al coordinador de IU le preocupaba antes de acceder al cargo era poder ejercer cierta conciliación de la vida política con la vida personal -Valero es padre de dos pequeños-. “[Cuando acepté el puesto] veía los problemas, pero eso no me echaba para atrás. A mí me echaba para atrás la conciliación. Y por las razones que sea, lo llevo bien. Estoy llevando la tarea en medio de la tormenta que todos tenemos a nuestro alrededor".
En un encuentro con Público en la sede de IU en Andalucía, Valero analiza con cierta profundidad, la que tal vez le da su formación como historiador -Valero es profesor de Geografía e Historia en Secundaria-, lo que está en juego en estas elecciones después de una investidura fallida y de una oportunidad “perdida” para la izquierda de poner “por delante los intereses de la gente, después de lo que llevamos pasado en este país”, de una crisis que “ha desestructurado una sociedad y ha roto las expectativas de generaciones enteras. “Podía empezar a oírse otra música”, lamenta Valero.
“Se podía haber llegado a una lógica distinta a la que nos quieren llevar Ciudadanos y PP, que es una lógica restauradora. Los números que había en el Congreso, no permitían que se aplicase lo que se quiere aplicar ahora, esa mochila austriaca en lo que tiene que ver con lo laboral, con las pensiones y con una reforma constitucional sin contar con la gente. Confiábamos en que Pedro Sánchez se iba a sustraer a las presiones. Que Pedro Sánchez iba a ser el Pedro Sánchez que ganó las primarias en su partido. Sin embargo, los poderes fácticos han conseguido provocar unas nuevas elecciones”, dice.
Lo que sigue son las reflexiones de Valero, agrupadas, sobre los temas tratados en el encuentro.
La segunda transición
Estamos viviendo una segunda transición. Tomemos en consideración el 15M y el 1 de octubre, el referéndum catalán con el consiguiente surgimiento de Vox. La primera transición, podemos decir que para la izquierda era un punto de partida. Para el Partido Comunista fue un punto de partida para hacer políticas transformadoras. Hubo una derecha que pensó que era un punto de llegada, que no había que avanzar más. Que hasta ahí se podía leer. La Constitución por lo tanto ha tenido distintas lecturas. La crisis de régimen de ahora se inicia hace tiempo. El tema catalán, la propia caída del bipartidismo son síntomas de una crisis de régimen y de una segunda transición que, en nuestra opinión, no se puede cerrar con una restauración del régimen que ha dejado fuera a la gente.
Hay que hablar de un nuevo país. Esta segunda transición se está cerrando. Y aquí entra el 15M. Es la expresión de que la segunda transición tiene que tomar de punto de partida la Constitución, pero ir mucho más allá. Y el 1 de octubre y la consiguiente salida de Vox es decir no, se va a cerrar sin ir mas allá. Nos expresa los dos límites que se dieron en el año 78. El 15M es "no nos representan", hay que cambiarlo todo. Y el 1-O con el surgimiento de Vox es "aquí no se toca nada". E incluso amarramos más.
Lo que está en juego el 10-N
Lo que estaba en juego con la investidura de Pedro Sánchez era, o se cierra la crisis de régimen con la entrada de Ciudadanos, o se alarga en sentido rupturista con la entrada de Unidas Podemos. El 15M, su fuerza impugnatoria, se está perdiendo. Muchos interpretan que Más País es la expresión de la vertiente más condescendiente, más moderada. Los coletazos del 15-M no tienen la suficiente fuerza para frenar una segunda transición en clave restauradora. Por eso los actores políticos tenemos que echar toda la carne en el asador.
Nos jugamos dos cosas en estas elecciones a grandes rasgos. Una, quién va a pagar la crisis que viene por delante, que se dice que va a ser una recesión. El Estado no tiene ahora tantos resortes para intervenir. La gente no tiene ahorros que comerse ni queda la pensión del abuelo. Por tanto, es cierto que no es tan grave como la que hemos vivido, pero el efecto social puede ser peor.
Está la pata de la agenda neoliberal de Bruselas, que les preguntan: ¿por qué no la habéis aplicado? La señora Calviño [ministra de Economía] le dijo por carta a Bruselas: no se preocupen ustedes que el tema de las pensiones se va a tocar. Eso está ahí esperando.
Y dos, qué reforma constitucional se hace. Tienen en agenda pendiente la reforma constitucional, otra cosa es que no salga a la palestra porque la crisis y la inestabilidad no se lo permite. No les salen los números con Unidas Podemos. Por eso decimos que si Unidas Podemos mantiene la fuerza suficiente se evita la salida Margallo [exministro de Exteriores de Mariano Rajoy] de la reforma constitucional.
Yo quiero un proceso constituyente. La reforma constitucional es lo que le viene bien al régimen para restaurarse y se hace por arriba. Si vamos a tocar la Constitución, como la tocaron con el 135, la tocamos todos y se abre un proceso constituyente. Y la ciudadanía elige a sus constituyentes y la tocamos entre todos. Desde la jefatura del Estado a lo que haya que tocar. Lo que no vale es una reforma constitucional selectiva, con los números que tienen en el Congreso favorables a las tesis conservadoras, en donde la gente no participa, como hicieron con el 135. Fue una reforma constitucional por la puerta de atrás. Por tanto, los números ahora no les salen, pero lo tienen en cartera.
Un entendimiento PSOE-Unidas Podemos
Si hay un cogobierno de PSOE con Unidas Podemos o un gobierno de PSOE dependiente de Unidas Podemos se frustran esas salidas, pero si no es así, sabemos por dónde vamos. Si Pedro Sánchez pacta con la derecha, este es el paquete, no es un paquete para cuatro años. Por eso, Albert Rivera dijo, inteligentemente el otro día, ahora está siendo muy inteligente a la luz de las encuestas: yo ofrezco un pacto para diez años. Porque él sabe que lo que hay que hacer, lo que exige Europa, no se hace en cuatro años.
Y aquí vamos a un consenso fundacional del régimen. Igual que el del 78 ha tenido 30 años de vigencia con cierto consenso en torno a que este país es próspero y hay Europa, ahora necesitan un nuevo consenso fundacional. Y saben que un consenso fundacional requiere diez años de reformas. Para que dure. Y están repartiendo los papeles.
Y les gustaría no tener a un Partido Comunista 2.0. Igual que hubo un Partido Comunista que tuvo su capacidad de influencia hasta más o menos Maastricht, cuando se quitan muchas competencias económicas, no quieren ahora a Unidas Podemos, como espacio impugnatorio con capacidad decisoria en este nuevo escenario de recomposición del régimen, porque entonces no les sale la operación. Por eso, nos estamos jugando tanto. No es solo un SMI subido a 1.200 euros. Es eso. Es un consenso fundacional que lleva años esperando porque a Rajoy no le salían los números, al PSOE menos todavía y este país estaba con una fluctuación de voto que les impedía hacer las cosas.
El papel de Andalucía
Creo que tenemos que ir a un modelo de país federal. Andalucía que ha jugado un papel histórico de periferia, de la que se extraen recursos, capitales humanos y recursos naturales, tiene que jugar en pie de igualdad con el resto de territorios del Estado, por tanto, creo que tenemos que ir a una federalidad. El modelo ya fracasado del régimen del 78 nos ha llevado a la confederalización del norte y la regionalización del sur. Eso tenemos que evitarlo. Andalucía tiene que jugar un papel como jugó, cuando su pueblo se movilizó y consiguió la autonomía mediante un referéndum. El escenario tiene que contemplar a Andalucía como protagonista, hablar de Andalucía es hablar del pueblo andaluz, un pueblo trabajador como protagonista. El papel de Andalucía en el nuevo escenario va a ser bueno para el resto de trabajadores del país.
La federalidad le da muchísima autonomía los territorios, pero también un sentido hacia el conjunto de país. Tenemos claro que vamos a construir un nuevo país.
Sobre un grupo andaluz propio en el Congreso
Los diputados de Unidas Podemos, y en su momento los de IU, no paran de llevar iniciativas de Andalucía. Uno de los récords lo ha tenido la compañera de Málaga, Eva García Sempere. Es un problema político de cómo este país funciona en lógicas de centro y periferia, en el ámbito político y económico. Pero, por ejemplo, al diputado de IU Antonio Romero lo conocía todo el mundo. Políticamente, consiguió subvertir esas lógicas. La federalidad no se resuelve con una medida burocrática, administrativa, es un problema de cómo este país tiene su centro y su periferia. Tenemos que poner a Andalucía en un papel protagónico.
Al respecto de Adelante Andalucía
Esa convulsión de fin de régimen se traduce en los actores que estamos aquí. Uno de ellos es Adelante Andalucía. Esa investidura fallida tiene un impacto en una parte del espacio de lo que es Unidas Podemos que en Andalucía tiene su expresión singular con Adelante Andalucía. La presentación de Más País no ha arrastrado en Andalucía, ni por la parte andalucista, que se siente cómodo en Adelante Andalucía ni sectores desgajados de Podemos o de PSOE. Ha habido personas que se han ido.
Vamos a una recomposición del espacio de la izquierda, después de las elecciones, en donde hay más actores de los que había antes. Ya veremos con qué fuerza Más país.
Y Adelante Andalucía tiene que tener su debate en torno a lo que quiere ser de mayor. Cómo queremos continuar con los acuerdos tomados. Creo que el diagnóstico y la propuesta que se ha tenido en el primer año de vida, es un buen punto de partida Adelante Andalucía es mucho más que un grupo parlamentario. Tiene que salir de la lógica institucional para ser lo que realmente tenía vocación de ser: un movimiento social. Adelante Andalucía tiene que estar más en los conflictos sociales. Y vertebrando las organizaciones por abajo. Tenemos que construir ese músculo organizativo, político. Esta campaña electoral nos pone por delante una tarea imperiosa, pero deberíamos recuperar esa vocación.
El panorama andaluz
Lo que une al PP, Cs y Vox es sólido. Detrás de la performance diaria, esto va a aguantar. Saben que por separado les puede ir muy mal. Ciudadanos va a quedar debilitado y con más razón van a querer mantener este Gobierno. Y Vox está cómodo. A Vox le dejan hacer sus piruetas. A Vox le dejan meter el marchamo en los presupuestos. Hacer del Parlamento su caja de resonancia.
Moreno, que se encontró con la silla de la presidencia casi por casualidad tiene mucho que agradecer a los otros dos socios, así que parece que van a llegar hasta el final. Hay una agenda de privatización de servicios, a través de la externalización: cierre de líneas públicas, listas de espera… Eso es business. Y el business no lo van a cortar. El problema va a ser cuánto de lo que hagan va a ser irreversible y cuánto no. Veo un gobierno que detrás de mucha ocurrencia e injusticia fiscal y mucha impostura, va a aguantar hasta el final. Lo que les une es muy importante. Y no hay encuestas que digan que al PP le vaya a ir bien. Así que vamos a una legislatura larga.
El PSOE de Susana Díaz
Están a la expectativa. No acabo de ver que el PSOE marque un perfil propio, más allá de lo que contemporiza con el PP. Le veo contemporizando en exceso con el PP. Creo que lo que toca en Andalucía, lo que nosotros intentamos hacer es marcar un proyecto para Andalucía independientemente del que el PP está haciendo en el día a día. Evidentemente, tendremos que confrontar, pero tenemos que tener una visión de Andalucía de aquí a futuro. Veo al PSOE con ese síndrome de gobierno en el exilio. De estar contemporizando cada día con la noticia que el PP pretende vender. Y creo que un partido que ha gobernado tantos años y que tiene el asiento que tiene en Andalucía, tiene que salir de esa situación. Tendría que cambiar ese ensimismamiento y cierto berrinche de niño consentido que no le han dejado lo que quería. Pero ya veremos. Las elecciones se han metido de por medio. Queda mucho por ver. Susana y yo tuvimos una conversación cordial cuando fui elegido y después no hemos vuelto a coincidir.
En lo que podamos coincidir, para adelante, pero es cierto que el PSOE ha cambiado todavía poco. Sigue en una foto fija. El PSOE de Susana Díaz es el más beligerante con la izquierda, no solo con IU. También ese es el que más presionó por su izquierda a Pedro Sánchez, pero si esos entendimientos vienen, pues estupendo. Pero insisto, el PSOE en Andalucía no ha sufrido una catarsis como la que sufrió el PSOE a nivel federal.
La sentencia del TS y la situación en Catalunya
El hecho de que no haya caído el delito de rebelión deja una situación más cómoda al PSOE, aunque se apliquen unas penas desproporcionadas, ya que el sector más ultra pierde el relato del golpe de estado.
Hay que incorporar al proceso sentido común y diálogo y que la ley se ponga al servicio del sentido común y del diálogo. La ley, a veces, se quiere en contra de ese sentido común y de ese diálogo. Por lo tanto, la sentencia es un fracaso, porque no ayuda a la resolución del conflicto, sino que lo encona más y genera sufrimiento añadido. La propia sentencia plantea que todo era una farsa. La propia sentencia dice que los autores estaban engañando a su propia cofradía. No se puede pueden aplicar unas penas como si efectivamente fueran a la independencia con unos hechos catalogados como farsa.
Por eso, ahora más que nunca hay que incorporar el diálogo. Y desde el diálogo, normalizar la situación, y una vez que se normalice, en el sentido que se ponen mesas de diálogo en las la gente entra a escuchar al otro y a buscar síntesis, el escenario del referéndum pactado deberá estar en el horizonte. El referéndum pactado tiene que estar en el horizonte. Ahora, hay que construir el camino para llegar a ese horizonte porque este conflicto tiene solución si se deja espacio a la negociación dejando a un lado posiciones unilateralistas o inmovilistas.
Es evidente que una sentencia no borra del mapa el conflicto catalán. Mañana seguiremos teniendo dos millones de catalanes que dicen que se sienten catalanes y no españoles. La ley tiene que ayudar a la resolución de los conflictos. Ese es el sentido que debe tener la interpretación de la ley: evitar y resolver conflictos. Si, por contra, usamos la ley para ahondar en el conflicto es un error. Esto denota que desde el ámbito político queda mucho por hacer. Podemos cuestionar, criticar o no compartir una sentencia judicial. No deja de estar en el ámbito de la judicatura. Aquí a quien tenemos que pedir responsabilidades es al ámbito de la política, ¿qué se está haciendo desde el ámbito de la política?
¿Cuáles son los pasos que se pretenden dar desde el Estado central y desde el lado independentista? Hay un rosario de insatisfacción y frustración del que se han servido los violentos. La violencia polariza aún más el conflicto y da alas a los sectores ultras de uno y otro lado. Es momento de templar, de dialogar y de dar esperanzas de solución negociada. Nuestra apuesta sigue siendo un estado federal que asume la plurinacionalidad del estado.

El PCE ante la exhumación de Franco: profundizar la lucha por la memoria democrática y contra la impunidad del franquismo

Nos sentimos participes del avance, pero no es momento de euforias ni de celebraciones: el franquismo sigue presente en la oligarquía del régimen del 78
La exhumación de los restos del dictador del vestigio franquista de Cuelgamuros es un importante avance conseguido tras décadas de lucha por la memoria democrática, por la verdad, la justicia y la reparación de todas las víctimas del franquismo.
Un paso que se suma al largo camino dirigido a eliminar todos los vestigios que aún quedan en nuestro país de exaltación del dictador y su régimen, a poner fin a la impunidad de sus crímenes de lesa humanidad y derrotar a quienes quieren imponer un relato que escamotea el sufrimiento y la lucha del pueblo español por las libertades y la justicia social.
Nos sentimos participes de este avance, pero no es momento de euforias ni de celebraciones: decenas de miles de compañeras y compañeros siguen enterrados en cunetas y fosas, cientos de símbolos fascistas permanecen en calles y edificios públicos, dirigentes y ejecutores de la represión siguen, no solo impunes sino condecorados por el “Estado democrático Social y de derecho”, decenas de empresas no han reconocido haberse beneficiado de incautaciones y trabajo esclavo, asistimos a continuos actos de exaltación del fascismo bajo la permisividad cuando no la connivencia del aparato policial y judicial. La lista podría ser más larga, pero en resumen, se trata de tomar conciencia sobre la pervivencia del franquismo en el seno de la oligarquía del régimen del 78.
Es por ello, que no debemos dejar pasar la operación política y mediática oportunista a la que estamos asistiendo de cara al traslado de los restos del dictador al cementerio de Mingorrubio.
El Gobierno del PSOE después de largos años en el poder, responsable directo de las insuficiencias, ambigüedades y retraso histórico del desarrollo de una memoria democrática en España, construida desde un marco normativo e institucional que acabe con la impunidad y las herencias franquistas, pretende ahora llevar a cabo una operación de propaganda electoral.
Por otro, desde los medios de propaganda del régimen pretenden convertir la exhumación en un espectáculo que solo sirve para que los elementos fascistas tengan protagonismo, además de pretender construir un relato equidistante, con partidarios y detractores, en el que el cadáver del dictador sirve como mero fetiche para desviar la atención de sus crímenes y de su responsabilidad histórica. No vamos a participar en su circo ni en su mascarada y llamamos a que nadie lo haga: es necesario profundizar la lucha por la memoria democrática y contra la impunidad del franquismo.
Por último, desde el PCE aprovechamos este avance del movimiento de memoria democrática, para recordar a las mujeres y los hombres que lucharon por una España libre con justicia social, desde el respeto y la seriedad que nos merecen las víctimas del franquismo, y desde la exigencia del recorrido de lo que queda por hacer, sin caer en falsos triunfalismos y con la consciencia clara que no enterraremos definitivamente al franquismo hasta que no llevemos a cabo las transformaciones políticas, sociales y económicas que la mayoría social reclama.

sábado, 26 de octubre de 2019

Eva García Sempere, candidata de Unidas Podemos por Málaga, denuncia como España es sancionada cada día con 200.000 euros por la UE por no depurar sus aguas residuales

Las multas millonarias que aplica a España la Unión Europea por incumplir la normativa de aguas y los graves problemas que supone no depurarlas en nuestra provincia son algunos de los asuntos que la candidata de IU en Unidas Podemos por Málaga, Eva García Sempere, planteó en la mañana de ayer en su recorrido por la Comarca del Guadalhorce, visitando Coín y Alhaurín el Grande. “En 2015 se acabó el plazo para trasponer la normativa de Europa y vamos muy tarde en materia de depuración, acumulando una deuda millonaria que podría invertirse en muchos de los servicios públicos que son necesarios”. Sempere recuerda que cada día que pasa sin cumplir la directiva se aplica una sanción a España de 200.000 euros.
La situación de depuración de las aguas tiene repercusiones directas en dos industrias fundamentales para la provincia, como es el Turismo y la Agricultura. La diputada provincial de Adelante Málaga y concejala en Alhaurín, Teresa Sánchez, ha destacado que la depuración de las aguas sigue siendo en la comarca del Guadalhorce una asignatura pendiente, “Y las aguas no tratadas van directamente al rio Guadalhorce y de ahí al mar, con lo que ello supone para el Turismo”.
En esa misma línea, García Sempere explicó que mantener masas de agua contaminadas es permitir filtraciones a los acuíferos “con lo que ello supone para la agricultura y eso en un territorio donde existe un canon para la depuración”. La ex diputada comunista de IU en las Cortes defiendió que todo el dinero que se recauda por estos medios debe ir directamente a la creación de depuradoras “pero que sean proyectos con futuro y no como ha ocurrido con la de Nerja, que es más pequeña de lo que ya se necesita”.
El agua o la falta de ella es uno de los aspectos más destacados por Unidas Podemos a la hora de hablar de lucha contra el cambio climático, ya que los estudios alertan que el 75 por ciento del territorio español estará afectado por una fuerte desertización, y que eso se sentirá en gran medida en Andalucía y Málaga.
El transporte de mercancías por ferrocarril en lugar de por carretera es una de las propuestas electorales de Unidas, que esgrime que en la actualidad sólo un 1 por ciento de las mercancías se trasladan en tren, con la fuerte contaminación que significa. “El cambio climático tiene también mucho que ver con la salud, las consecuencias para España será un aumento del 7 por ciento de la mortalidad”.
En Coín, Eva García Sempere ha hablado de Empleo y pensiones y reforma laboral. Allí, la candidata de la coalición entre Izquierda Unida y Podemos ha recordado que en la zona rural las pensiones suelen ser entre un 47 y un 51 por ciento más bajas y en el caso de las mujeres, no contributivas, porque su trabajo no está registrado oficialmente. “Es en estas zonas donde tienen más sentido aún nuestra defensa de que se equiparen al IPC las pensiones más bajas y que se blinden por ley, porque las palabras se las lleva el viento”.

sábado, 19 de octubre de 2019

Alberto Garzón, en Málaga denunció que el objetivo de la repetición electoral es "sacar del carril" a Unidas Podemos, porque son "un obstáculo contra la hoja de ruta de recortes"

El pasado jueves, 17 de octubre, tuvo lugar un acto en el recinto ·Eduardo Ocón" del Parque de Málaga un acto para presentar la candidatura de Unidas Podemos para las próximas elecciones generales del 10N. En este acto junto a Alberto Garzón, cabeza de la lista malagueña y Coordinador Federal de IU, estuvieron presentes Noelia Vera, cabeza de lista por Cádiz y dirigente de Podemos; Toni Valero, Coordinador de IU Andalucía, Eva García Sempere, candidata nº 2 por Málaga, José Ignacio García, parlamentario de Adelante andalucía, Paqui Macías, concejal de Adelante Málaga y Eduardo Zorrilla, portavoz del grupo municipal de Adelante Málaga.
Alberto Garzón, ha señalado que el objetivo de la nueva campaña electoral es "sacar del carril" a Unidas Podemos y agotar sus fuerzas, porque son "un obstáculo contra la hoja de ruta de recortes" que se avecina ante los atisbos de nueva crisis económica que se anuncia.
El candidato ha denunciado que se han repetido elecciones porque el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez "necesitaba dormir mejor", ya que durante las negociaciones para formar gobierno no contemplaba que Unidas Podemos tuviese "capacidad de cambiar la vida de la gente, prefería otras alternativas".
Garzón ha reseñado como esto es similar al "deseo" de la CEOE, que ya "manifestó hace unos días" que prefería un gobierno de concentración "suponemos que de PSOE, Cs y PP o ir a elecciones antes de dejar que gente como nosotras pudiese tomar decisiones" en favor de la gente.
En este sentido, ha recordado que antes de esta campaña los "poderosos han usado todo tipo de instrumentos" contra Unidas Podemos, como el "espionaje de una organización criminal dentro de la Policía Nacional con el único objetivo de sacarnos del terreno; hemos sido víctimas de una operación para sacarnos de cualquier esfera de influencia".
"La semana pasada conocimos que una gran empresa, Iberdrola, había utilizado los servicios de Villarejo para espiar a concejales y movimientos sociales que se oponían a los devastadores programas de Iberdrola que destruían el medio ambiente", ha afirmado.
Garzón ha explicado que estas acciones se deben a que en Unidas Podemos tienen el "apoyo suficiente para cambiar las cosas", por lo que ha abogado por "hacer campaña para trastocarles los planes, para fortalecernos y facilitar las condiciones de la vida de las personas".
Así, ha señalado que Unidas Podemos llegó a la política para cambiar la vida de los barrios y los vecinos, ya que "solo hay que mirar alrededor" para ver la precariedad, el precio "abusivo" de los alquileres, las pensiones "insignificantes" y "cómo es imposible emanciparse para la gente joven porque los salarios son de mierda". Por estos motivos en Unidas Podemos saben que "hay que enfrentarse al poder, que hay que aprobar leyes para que las grandes empresas dejen de robar y saquear".
"Es fundamental que la gente corriente entienda lo que se está jugando, porque las élites dirigentes sí lo saben", ha resaltado, al tiempo que ha indicado que "hay programas económicos pensados ya para extraer dinero de lo público", lo que se trata de una "hoja de ruta neoliberal" con recortes de Bruselas que "siempre recaen sobre el mismo estrato social", las clases trabajadoras.
Al respecto ha recordado que "en los últimos años se ha saqueado nuestro país", puesto que "se han destinado miles de millones en salvar a los bancos de la crisis", mientras "nos dicen que no hay dinero para pensiones, para sanidad pública". Así, ha subrayado que los 60.000 millones de euros perdidos con estos rescates "son seis millones de puesto de trabajo si hubiera voluntad", por lo que ha considerado que "es un problema político, no técnico".
Asimismo, ha remarcado que "hay partidos que quieren cambiar algunas cosas cosméticas, pero no el fondo, lo importante", por lo que desde Unidas Podemos abogan por "cambiar la estructura de poder que siempre ha beneficiado a las grandes empresas", ya que "las élites han saqueado finanzas personales y públicas" tanto en la dictadura como en democracia.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Alberto Garzón avisa que el PSOE propicia una “gran coalición” con la derecha y dice que “cuanta más fuerza tenga Unidas Podemos, más difícil que llegue a un acuerdo con PP y C’s”

El Coordinador federal de Izquierda Unida asegura desde Málaga, donde vuelve a encabezar la lista de Unidas Podemos para el 10N, que la suma de intereses de Pedro Sánchez y de Albert Rivera, más “la abstención del PP”, acarrearía que “se hagan políticas de derechas” tanto en economía como en otras materias importantes, lo que será “nefasto para el país”
El Coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, aseguró ayer en Málaga que el PSOE de Pedro Sánchez está propiciando las condiciones para lograr una “gran coalición” con Ciudadanos, que incluya también la abstención del PP, de cara a formar Gobierno tras las elecciones del próximo 10N. Ante ello, consideró que “cuanta más fuerza y diputados de Unidas Podemos haya, será más difícil que los tres lleguen a un acuerdo”.
Garzón ha ofrecido esta mañana una rueda de prensa en la capital malagueña, el día siguiente de registrarse oficialmente su candidatura como cabeza de lista al Congreso de Unidas Podemos por esta provincia, que también vuelve a tener como número dos a la dirigente de IU y PCA Eva García Sempere. En el contacto con los medios participó también el Coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero y el Coordinador Provincial de IU Guzmán Ahumada.
El máximo responsable federal de Izquierda Unida valoró con ironía que da la impresión de que la dirección socialista ha logrado, por fin, su “pretensión de ablandar a Ciudadanos; parece que esa vía funciona”. Apuntó que la suma de intereses de Pedro Sánchez y de Albert Rivera, más “la abstención del PP”, acarrearía que “se hagan políticas de derechas” tanto en economía como en otras materias importantes, lo que será “nefasto para el país” y, en especial, para los intereses de las familias trabajadoras.
Expuso también que el actual PSOE “no mira a izquierda ni a derecha, se mira a sí mismo y eso dificulta mucho las cosas” y recordó que durante las negociaciones que se alargaron meses para tratar de lograr un acuerdo de Gobierno lo que se pudo constatar con claridad es que los socialistas “nunca tuvieron la voluntad real de llegar a un acuerdo” con Unidas Podemos.
Alberto Garzón reiteró la idea de que esta repetición de los comicios generales se debe principalmente a una “decisión del PSOE, que no es irracional”, sino que valoró que “era mejor hacer guiños a la derecha antes que llegar a un acuerdo con Unidas Podemos. Nos ha metido a todos en unas elecciones que son de enorme volatilidad. No hay nada escrito, está todo por ver”.
“La CEOE dijo que era mejor repetir las elecciones a que Unidas Podemos tuviera influencia en el Gobierno y Pedro Sánchez parece que ha podido dormir mejor desde entonces”, sentenció.
De la misma forma, explicó que los/as candidatos/as de la coalición se centrarán durante las próximas semanas en explicar el contenido del programa, sin admitir distracciones por otros asuntos, el mismo programa que “se puso sobre la mesa” en las negociaciones con el PSOE y que el partido de Sánchez no quiso aceptar. En él se incluyen temas que siguen siendo fundamentales, como la derogación de la reforma laboral, la intervención en el mercado de la vivienda para abaratar los alquileres o la reducción de la factura de la luz “anteponiendo los intereses de las familias a los de las grandes industrias”.
A preguntas de los periodistas sobre el grado de responsabilidad de Unidas Podemos en el fracaso de las negociaciones, indicó que muy probablemente habrán cometido errores “en muchas cosas, y yo en bastantes”, aunque destacó que fue la “falta de voluntad política del PSOE” la que llevó a que no se pudiera avanzar en un acuerdo durante meses, lo que “no parece razonable si se quería un acuerdo. No vamos a llorar por la leche derramada”.
Con la vista puesta en las próximas semanas de precampaña y de campaña electoral, aseguró que todos los integrantes del espacio de Unidas Podemos están “ilusionados” ante el horizonte que pueden abrir estas elecciones.
Interrogado por los informadores sobre la nueva presencia electoral del partido de Íñigo Errejón, indicó que lo primero es “respetar la decisión de cualquier persona o plataforma de presentarse a las elecciones”, y añadió que este partido no supone “ninguna preocupación” adicional, entre otras cosas porque las encuestas “manifiestan que no altera mucho las circunstancias”.
Toni Valero, por su parte, añadió que desconocen “en qué puntos confrontaríamos, ya que al otro lado no tenemos ni un programa ni una organización arraigada, porque ni siquiera se presenta en toda Andalucía”.