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martes, 8 de noviembre de 2016

Antonio Romero: "Dibujar el camino hacia la III República". Intervención en el I Encuentro Republicano de Andalucía en Humilladero (Málaga) el 5 de noviembre

Queridos compañeros y compañeras:
 Bienvenidos a Humilladero, mi pueblo, que ha luchado y luchará por la III República. Cuando las cosas se hacen bien y se hacen desde abajo, los resultados son esperanzadores. El I Encuentro del Movimiento Republicano Andaluz, reunido hoy en el corazón geográfico de Andalucía, desde Ayamonte a Mojácar y desde Tarifa a la Venta de Cárdenas en Despeñaperros. Es el  encuentro  que nos debe dar la confianza, para abrir el Proceso Constituyente, y dibujar el camino hacia la III República. Este encuentro en Humilladero representa la esperanza.
 La monarquía es contraria a un pensamiento básicamente democrático, que le arrebata la soberanía al pueblo, una familia que hereda a España como si fuera un cortijo. No solo repugna democráticamente esta institución medieval, sino que es ilegal a la luz del derecho internacional. Basta con citar  los artículos 1 y 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, la Declaración Derechos del Hombre y del Ciudadano y el Pacto Internacional de Derechos Políticos y Civiles de New York, y así mismo la monarquía choca frontalmente con el artículo 14 de la Constitución española, que establece la igualdad entre todos los ciudadanos. Jurídicamente, por lo tanto está invalidada.
En España asistimos a la defensa del Régimen del 78, que  abandera en un paquete la monarquía, bipartidismo y  política neoliberal, y  ponen al país al servicio de los EE.UU. Ofreciéndole  bases militares para sus guerras, el escudo antimisiles de Rota, los vuelos de  tortura de la CIA y ahora regalandole nuestra economía con el Tratado de Libre Comercio e Inversiones  EE.UU-UE. Esta defensa de un régimen agotado como el del 78 por Felipe González y por la derecha, que desde los despachos del IBEX 35, puede más que las urnas llenas de votos ciudadanos. Aquí la derecha, los monárquicos, el papel de la Iglesia en la educación y sus valores, las televisiones que lejos de tener pluralidad son todas monárquicas, intentando crear un pensamiento único. Se presentan como patriotas del polito y del reloj, con su banderita traicionan al país con sus fortunas en  paraísos fiscales.
La campaña orquestada para que Felipe VI parezca un punto y aparte, una monarquía nueva, está montada sobre una gigantesca mentira ¡Qué Franco nombró heredero a Juan Carlos I! ¡Qué lo de ahora es otra historia! Franco nombró heredero a los borbones, su herencia alcanza a Felipe VI y alcanzará a sus descendientes. No pueden apartar a Felipe VI de los nudos con los que ató Franco  su sucesión.
La Casa Real española, está muy atravesada por la corrupción, al tiempo que está salpicada por los escándalos de divisas en  paraísos fiscales. Por lo que este encuentro de republicanos y republicanas, debe levantar acta ente el pueblo andaluz de la esperanza en la República para abordar los graves problemas de la sociedad moderna, desde unos valores de solidaridad, igualdad y fraternidad. Tenemos que construir la República de lo común, desde la defensa de lo público y derechos sociales, con más democracia y desde el feminismo.
Andalucía tiene hoy según la Red de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social un 42% de los ciudadanos en el umbral de la pobreza, que equivale a 3, 620 mil, y el 12,8 % de los ciudadanos en pobreza extrema, nada más y nada menos que 1, 050 mil andaluces y andaluzas. En Andalucía los desahucios en 2.015 alcanzaron un total de 10.694, de los cuales 4.469 fueron como consecuencia de impagos de los inquilinos, mientras que las ejecuciones hipotecarias ascendieron a 5.707, según un informe CGPJ. Ocupando la segunda posición en el ranking, superada por Cataluña, con 15.557 desahucios.
Una primera línea en nuestra campaña sería:
A)     Deslegitimar la herencia franquista al completo.
B)     Iniciar una campaña contra un sistema corrupto que analice el papel de los miembros de la Casa Real con los paraísos fiscales y con el cobro de comisiones ilegales.
C)     Pedimos una reflexión para abrir un juicio a Juan Carlos I, por alta traición, al mantener cuentas en Suiza por la herencia de su padre.
D)     Recuperar la cultura ciudadana, la igualdad de derechos, el reparto de los recursos y no ser súbditos, ser ciudadanos.
E)      Los ayuntamientos son Estado y tienen todo derecho a opinar y defender un modelo de Estado. Los ayuntamientos que defiendan un modelo de Estado republicano, recibirán un impulso con la nueva dirección.
F)      No es tolerable que haya dos varas de medir, una para los cargos públicos elegidos en votación y otro para los herederos del cortijo.
En Andalucía los ayuntamientos fueron claves el 28F del 80 para alcanzar la autonomía andaluza. Ahora en pleno conflicto territorial con Cataluña, Andalucía debe estar en un patriotismo compartido con los demás pueblos de España. En una República federal con los vínculos que establezcan los pueblos con su derecho a decidir. Hoy decimos como Blas Infante, Victoria Kent, García Lorca, Rafael Alberti, María Zambrano “la República era el mejor sistema, el más democrático para que Andalucía alcanzara avances como pueblo”. La República vendrá preñada de derechos sociales y abordará una verdadera reforma agraria integral, al tiempo, que elaborará una ley que module las ayudas agrarias para acabar con esa transferencia de fondos de la UE a los terratenientes.

Una República laica, que separe las Iglesias del Estado y luche con todas sus herramientas contra la pobreza y desigualdad social.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Hacia el Centenario de la Revolución Soviética. Resolución del Comité Federal del PCE de 22 de octubre 1916

El próximo año 2017 se conmemora el centenario de la Revolución Soviética, acontecimiento histórico clave en la lucha por la liberación de la humanidad y en la creación de los diferentes partidos comunistas, que supuso un vendaval de esperanza y de impulso transformador en todo el mundo.
La Revolución de Octubre no fue obra de una minoría que preparó un golpe de estado de espaldas a la voluntad popular, sino que fue la expresión de un amplio movimiento democrático de masas y de un proceso de autoorganización de las clases subalternas de Rusia. La acumulación de experiencia en la construcción de elementos de contrapoder popular, el mantenimiento y el ejemplo de los soviets desde 1905 fue clave para el éxito revolucionario, que se desarrolló durante casi un año y en el que los bolcheviques, con Lenin a la cabeza, dieron muestras de su capacidad política y organizativa, fundadas en un profundo espíritu marxista y en una estrecha vinculación con la clase obrera.
El nuevo estado obrero y campesino demostró que un modo de civilización distinto era posible, que el capitalismo y el mercado no eran la única vía para organizar las sociedades humanas. Este contramodelo fue fundamental para la clase obrera del occidente capitalista y fue la inspiración de la ola de triunfantes experiencias anticoloniales del siglo XX. La Unión Soviética, también, y no menos importante, fue la que capitaneó la derrota del fascismo y tuvo también un papel clave en la génesis de una experiencia tan importante como fue la construcción de los frentes populares.
Esta iniciativa de los comunistas para conmemorar y extraer experiencias de la Revolución de Octubre parte de la convicción de que todos nosotros, si hubiésemos vivido en la Rusia de la época, hubiésemos estado con Lenin y con los bolcheviques, o si, por el contrario, fuésemos obreros de la España de la época, habríamos apoyado, como hicieron muchos, enviando parte de nuestro salario para ayudar al desarrollo de la revolución. Los comunistas tenemos la obligación de conocer todo ese proceso, las diferentes opciones que estaban en juego y las razones de las decisiones que se tomaron, no para intentar repetirlas en la actual coyuntura, tan distinta, sino para entender mejor el mecanismo de la historia y de la lucha de clases. Pero ni estamos en Rusia ni en el año 1917, así que nuestra tarea se debe realizar aquí y ahora, el octubre soviético nos debe servir de guía para, sin ser calco ni copia, abordar la tarea revolucionaria en nuestro país y eso solo lo podemos hacer, sin prisa pero sin pausa, estudiando, agitando, organizando, y construyendo un partido que sea una herramienta eficaz para las aspiraciones de nuestra clase.
Procesos como la Revolución de Febrero, las Tesis de Abril, la rebelión de Julio y sus consecuencias, y la preparación y desencadenamiento de la Revolución de Octubre deben ser motivo de análisis.
También la situación resultante, los problemas y condicionamientos que se encontró el gobierno revolucionario de los Comisarios del Pueblo y las soluciones que dio deben ser objeto de estudio y reflexión.
La formación de los militantes y el consecuente fortalecimiento interno del Partido, a pesar de su importancia, no puede ser el único objetivo de la conmemoración. La imagen exterior del Partido, su razón de ser y su proyecto deben difundirse a la sociedad y especialmente a los trabajadores y sectores próximos, con mayor razón ahora que, al fortalecernos, se ha reavivado el anticomunismo por parte de las fuerzas mediáticas reaccionarias.
La lucha por el socialismo es la lucha por una sociedad distinta y superior humanamente al capitalismo, más necesaria cuanto que éste parece entrar en una crisis permanente que anuncia cada vez más miseria, destrucción ambiental y guerras. La Revolución de Octubre es el momento más destacado de una alternativa que se ha desarrollado desde el inicio con las luchas obreras, los movimientos revolucionarios del siglo XIX y XX en Europa, las Internacionales y la Comuna de París, las luchas antifascistas y socialistas, pero también los movimientos anticolonialistas, descolonizadores y revolucionarios en Asia y África, y los antiimperialistas y patrióticos de América Latina.
Por todo ello, el Comité Federal del Partido Comunista de España acuerda hacer un llamamiento al conjunto del Partido para que:
1.- Se desarrollen durante todo el año 2017 jornadas de formación, estudio y valoración de la Revolución Soviética. Para ello, las Federaciones del PCE planificarán durante el último trimestre de 2016 las actividades y asignarán los recursos necesarios para su realización.
2.- Se lleve a la sociedad el mensaje de la necesidad de enfrentar el capitalismo depredador y la importancia de considerar el papel de la Revolución Soviética en la lucha contra la opresión y su conocimiento crítico como experiencia liberadora, mediante la organización de actos públicos de difusión (conferencias, mesas redondas, publicaciones, cinefórums, exposiciones, representaciones teatrales, conciertos, etc.) en colaboración con otras entidades sociales cuando sea posible. el octubre soviético nos debe servir de guía para, sin ser calco ni copia, abordar la tarea revolucionaria en nuestro país y eso solo lo podemos hacer, sin prisa pero sin pausa, estudiando, agitando, organizando, y construyendo un partido que sea una herramienta eficaz para las aspiraciones de nuestra clase.

3.- Se encargue a una comisión la coordinación y el impulso de las tareas para llevar a efecto el conjunto de estas actividades.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Alberto Garzón inaugura la Escuela de Formación del PCE con una conferencia de “por qué ser marxista hoy” ante cientos de universitarios

Alberto Garzón, Coordinador Federal de IU y diputado comunista de Unidos Podemos, dio ayer, jueves 3 de noviembre, una conferencia sobre marxismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM ante cientos de jóvenes que abarrotaron la sala. 
La realidad superó claramente las expectativas y la sala que se había habilitado para el evento tuvo que ser cambiada a última hora por una mucho más grande. Aún así, mucha gente se quedó fuera y otra tuvo que conformarse con verla desde los pasillos centrales y laterales.
Parece que la juventud tiene ganas de formarse para afrontar con éxito los retos venideros. No solo por la afluencia, algo más o menos extraña en ese tipo de encuentros, sino por el grado de atención que mostraron los y las asistentes.
En el acto, organizado por la FIM (Fundación de Investigaciones Marxistas) dentro del ámbito de inauguración de la Escuela del PCE, además de Garzón, participaron José Luis Centella, Secretario General del PCE y presidente de la FIM, y Eddy Sánchez, Director de la FIM y Secretario de Formación del PCE a modo de introducción.
Lo primero que hizo Alberto Garzón fue un breve repaso histórico de cuáles fueron las fuentes y el desarrollo del pensamiento de Marx y qué le llevó a escribir El Capital, obra fundamental para entenderlo.
Seguidamente hizo una pequeña introducción del marxismo como mera herramienta de análisis de la sociedad para poder transformarla.
Pero sobre todo, en la introducción Alberto se dedicó a explicar qué no era el marxismo, comparándolo con ese marxismo fosilizado y dogmático del que Marx ya renunció.
A partir de ahí, se dedicó a exponer sus 8 tesis como elemento matriz del marxismo:
1. Los militantes marxistas deben ser teóricos y prácticos a la vez. Alternar entre praxis y teoría. Es decir, a la vez que se es capaz de incidir en el conflicto social, se debe ser capaz de explicar las causas que originan ese conflicto.
2. Los derechos sociales se conquistan, no se regalan. La burguesía hace concesiones en base a impedir la revolución organizada por la clase trabajadora. De hecho, a medida que el socialismo fue perdiendo fuerza, los gobiernos burgueses fueron aplicando más recortes en derechos y libertades.
3. La batalla por la democracia republicana es la batalla de los comunistas.
4. La emancipación política no es suficiente. La emancipación social va mucho más allá. Cuenta Alberto que Marx apoyó a Lincoln porque entendía que podía ayudar a prender revoluciones en todo el mundo. Además, según el lugar y contexto, Marx pedía la unión o no de los partidos que representaban a la clase obrera.
5. El marxismo siempre tiene en cuenta El Capital. De hecho, Marx solo dio apuntes sobre el comunismo.
6. La clase social antes que el partido político. Marx y Engels a penas militaron en un partido pero sí que hicieron política activamente. Sobre todo con la internacional comunista, más concebida como movimiento social que como partido.
7. El parlamento como instrumento necesario pero absolutamente insuficiente. Debe ser un medio más para organizar a la clase trabajadora.
 8. Todos los análisis se basan en las clases sociales, no en los partidos. Analizarlo todo en dos clases (trabajadores y capitalistas) es fosilizar el marxismo. La sociedad es mucho más compleja. El eje central es la clase social. Marx se dio cuenta de ello ya que aunque existen dos clases representativas antagónicas, éstas a su vez tienen muchas variantes: pequeña y alta burguesía, campesinado, obreros industriales, etc. La clave para poder transformar la realidad es analizar las clases sociales de una situación y de un país concreto. Lo que no existe es la clase media en sentido estricto.
Cabe resaltar que en este punto incidió en los ejes izquierda-derecha y abajo-arriba en los que éstos últimos, según él, reflejan mejor la jerarquía de las clases sociales y más teniendo en cuenta el degradado que ha sufrido el eje de izquierda-derecha a lo largo de los años y que éste procedía de una representación geográfica del parlamento burgués francés de la Revolución Francesa. También comentó que ningún clásico marxista se definió como de izquierdas, simplemente marxista, comunista.
Como colofón a ello, Alberto Garzón argumentó que la sociedad más justa, igualitaria, fraternal y solidaria que jamás existiría sería aquella sin clases. Véase una sociedad comunista.
Después de ello, y tras un sonoro aplauso, tocó el turno de intervención del público donde hubo bastante participación pero con preguntas bastantes concisas y directas. Algo que sorprendió positivamente al propio Alberto.
Cabe destacar que una de las intervenciones de la juventud, brillante por otra parte, la dio Xavier García, Secretario General de la UJCE (Unión de Juventudes Comunistas de España).

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Alberto Garzón: “Si no eres de orden no sales en la foto”

El que fuera presidente de la agencia EFE, director de ABC y fundador de La Razón, Luis María Ansón, publicó ayer que el Centro Nacional de Inteligencia tiene informes sobre Pablo Iglesias. Lo verdaderamente significativo es que Ansón lo utilizó como amenaza: si Pablo continúa en posiciones rupturistas con el Régimen, cuestionando la transición y sus códigos, el CNI le hará la vida imposible. Si, por el contrario, agacha la cabeza, Pablo aspirará a una vida cómoda dentro del sistema político. Y donde decimos Pablo decimos todos los que son ideológicamente como Pablo, para que nos entendamos.
Pero no nos confundamos. El régimen no es un sujeto, sino un marco institucional, unas reglas de juego, que genera privilegiados y perjudicados. Y esos privilegiados operan, de múltiples formas y rara vez con principios éticos, para que nada cambie. No podemos olvidarnos de que las cloacas del Estado, los lugares donde se gestiona la información más sensible, también son espacios de batalla política. Y que los medios de comunicación privados son eso, privados; y sus propietarios, a menudo grandes empresas, están muy lejos de querer una transformación real en nuestro país. Qué decir de los millonarios que son al mismo tiempo accionistas de grandes empresas y de medios de comunicación, con fuertes nexos en partidos políticos. No es una conspiración, simplemente son negocios. Cada sujeto defiende sus intereses, y los distintos intereses particulares de los privilegiados casan en el interés general de defender el régimen del 78. Las razones para esa defensa rara vez son ideológicas. La comodidad de las subvenciones, de los contratos con el Estado, de una cultura política caciquista pero estable y predecible… hay muchas razones por las que las élites de nuestro país prefieren que el régimen siga siendo el que es. Obsérvese, han podido saquear el país regalando dinero a sus amigos y recortando en la vida de los trabajadores sin que, aparentemente, nada haya pasado.
En suma, es natural que vean un riesgo en las posiciones rupturistas que mantenemos.
Esto no es nada nuevo. En la historia del comunismo español y de IU lo conocemos muy bien. Las élites económicas han maniobrado siempre para hacer la vida imposible a quienes sostienen posiciones rupturistas. O, lo que es lo mismo, para alimentar las posiciones de orden dentro de nuestra organización. A Santiago Carrillo, que aceptó el rol de izquierda del régimen, le perdonaron todos sus pecados de juventud. Hoy hasta el PP lo reivindica como figura. Lo mismo sucedió con Nueva Izquierda, la corriente interna de IU que se oponía a Julio Anguita y que terminó casi íntegra en el PSOE. Y hace menos nos sucedió cuando intervenimos en la federación Madrid, que tenía una dirección corrupta y en la que muchos de sus líderes se turnaban en el palco con la oligarquía madrileña. Por cierto, algunos de esos expulsados ya piden públicamente el voto para el PSOE. En todos esos casos no pocos medios de comunicación construyeron relatos favorables a esa izquierda de orden. Y, naturalmente, contrarios a los representantes rupturistas. Los exiliados por el franquismo que se oponían a Carrillo eran unos radicales; Julio Anguita era un radical; la nueva dirección de IU es una radical… donde radical está connotado negativamente, como contrario al orden. Recordemos que Susana Díaz justificó la ruptura del acuerdo con IU por el «giro radical» que habríamos dado Maillo y un servidor. El régimen puede tolerar, y de hecho lo promueve, una izquierda que respete sus reglas; pero no tolera, no puede, una izquierda rupturista. Y aquí rupturista significa, permitidme la obviedad, ser consecuente con nuestras ideas; coherente con nuestros discursos y retórica. La izquierda de orden es aquella que decora sus discursos con grandilocuentes llamadas al socialismo para luego llevar a cabo prácticas ridículamente posibilistas y moderadas.
No obstante, la singularidad del momento actual se deriva de que históricamente las posiciones rupturistas en nuestro país siempre han representado un limitado espacio electoral, casi anecdótico. Sin embargo, ahora a los privilegiados les tiemblan las piernas cuando ven que el espacio político de Unidos Podemos está por encima del 20% de apoyo electoral. Por eso han actuado para evitar que tuviéramos influencia en un Gobierno, descabezando para ello incluso a un secretario general del PSOE. Es obvio, y hasta diría legítimo: van a hacer todo lo posible por fragmentarnos y por hundirnos. Cuando dispongan de información que pueda ser usada de forma tóxica, la usarán; cuando no la tengan, tratarán de hacer mella en nuestra imagen pública.
En el fondo, y esto es también relevante, estamos hablando de una expresión más de la lucha de clases. Puesto que la victoria bien de la izquierda rupturista bien de la izquierda de orden tiene implicaciones directa sobre las condiciones de vida de las clases populares y de las clases pudientes. El escenario político se presenta prometedor para la izquierda rupturista, pero no parece que vaya a ser una batalla fácil ni tampoco limpia.
Alberto Garzón Espinosa
Coordinador Federal de IU, diputado de Unidos Podemos y miembro del Comité Federal del PCE


La línea política del PCE ante el momento político actual. Informe Político del Comité Federal del 22 de octubre de 2016

Informe Político al Comité Federal del 22 de octubre de 2016, aprobado por 63 votos a favor, 5 en contra y 8 abstenciones.
En Europa, la UE cada vez de forma más clara, se convierte en el instrumento que utiliza el imperialismo para impedir la posibilidad de que los pueblos europeos sean libres para determinar un modelo económico y social no capitalista, y se conviertan en aliados de los países emergentes para aislar el imperialismo de las multinacionales, que tiene su centro en los EEUU, de aquí que el TLC no busque solo aumentar los beneficios empresariales sino sobre todo evitar que se cuestione por parte de los países emergentes el dominio y configurar una gran zona entre la UE, los EE.UU. y Canadá que sea el centro de dominio económico, político y cultural del planeta, relegando a la periferia a un papel dependiente.
Reconocemos que en este momento el CETA ha sufrido un paro, pero no creemos que el capital se de por vencido, por lo que debemos seguir trabajando para construir una alternativa de integración para Europa que confronte con el modelo de la UE, el TTIP y el CETA, recordemos que al ALCA se le derrota cuando se le contrapone el ALBA.
En este esquema el modelo de una UE uniforme, como se proclamó al impulsar el Euro, una vez cumplido su papel de desmantelar los mercados nacionales y triturar los antiguos estados del Este Europeo, ya no le sirve al capital y necesita situar a una parte de la UE en clave de periferia, lo que algunos llaman la Europa de dos velocidades. En todo caso se plantea un nuevo modelo europeo que juegue su papel en el esquema centro/periferia.
Al mismo tiempo, una cuestión sobre la que se ha escrito poco es sobre el papel del capital financiero en la salida del Reino Unido de la UE, para jugar de una forma independiente en esta partida de ajedrez por la configuración de un imperialismo dominado por el capital especulativo-financiero, en el que la City Londinense quiere jugar sin ataduras, porque la renuncia de la UE a la hora de crear un ámbito de integración territorial, política, económica para situarse en el ámbito de la dependencia militar y económica del capital de los EEUU, hace que el capital británico prefiera su relación directa con el resto del planeta.
En América Latina y el Caribe, esta ofensiva trata de acabar con los procesos de transformación social que se empezaron a desarrollar a final del siglo pasado, cuando el acuerdo del ALBA derrotó al ALCA y puso sobre la mesa la existencia de otras vías de integración al margen de los EE.UU. Se trata de recuperar esta zona como el “patio trasero” del imperialismo y evitar una alianza geoestratégica con otras zonas del planeta que rompa el esquema centro/periferia, sobre el que se basa como ya hemos visto, el imperialismo en este S. XXI.
En Asia está pasando desapercibido un aumento del militarismo y lo intentos de rodear a China para debilitarla e impedir que juegue ningún papel que no sea de dependencia del capital financiero y de aporte de mano de obra barata para el capital productivo.
La vuelta de los EE.UU. a las bases de Filipinas, el desarrollo militar de Japón, debe ser tenidos en cuenta, porque el imperialismo está desarrollando sigilosamente un esquema militarista de relaciones internacionales que trata de debilitar el que China se desarrolle de una forma autónoma y juegue algún papel a nivel planetario de equilibrio en las relaciones internacionales, como ha ocurrido en los conflictos de Siria y Ucrania.
Por último, en África se ha acentuado la vuelta de un neocolonialismo. Bajo el argumento de la lucha contra el integrismo se han destruido Estados, se han debilitado la capacidad de los gobiernos de la región para controlar sus propios territorios sin la ayuda de las potencias del primer mundo, de esta manera se rompe cualquier posibilidad de autogestión de los recursos naturales de esta zona del planeta en beneficio de sus propios habitantes cada vez más sometidos a guerras y tensiones internas, y el capital pasa a controlar directamente las riquezas de esta zona del planeta. Para ello les viene perfecto el haber desmantelado los débiles aparatos de Estado que existían.
Esta realidad nos lleva a plantear que la fase actual de confrontación con el capital en su fase imperialista en el que la defensa de las soberanías y las identidades nacionales, desde una óptica popular, cobran un importante significado, así como la defensa de procesos de integración territorial horizontales, solidarios que confronten con la idea de mantener el dominio de un tercio del planeta sobre los otros dos tercios.
En este apartado cobra especial importancia la defensa de los procesos de América Latina, y la confrontación con un modelo de la UE, como el actual, sometido al imperialismo y plantear una alternativa que demuestre que otra Europa es posible, una Europa de los pueblos que busque alianzas con otros procesos de integración antiimperialistas
En esta alianza antiimperialista, cobra sentido trabajar en varios frentes, en primer lugar la defensa de la paz, el desarme y la cooperación solidaria, situando a la OTAN y a sus satélites como la maquinaria de dominio más potente, cruel e inhumana que ha conocido la historia.
Por ello estamos trabajando para que se realice de manera urgente una reunión que prepare la celebración de un gran encuentro mundial entre quienes defienden el derecho a los pueblos a disfrutar de sus recursos naturales y a decidir libremente su futuro; un gran encuentro antiimperialista que confronte a nivel planetario la ofensiva del imperialismo, que demuestra que los gobierno progresistas, que los pueblos que son agredidos, no están solos, se trata de confrontar las intenciones del gran capital de reconstruir la globalización como la ilusión que vuelva a engañar a los pueblos, es decir frente a la globalización capitalista, del siglo XXI, tenemos que construir el nuevo internacionalismo de esta fase de la lucha de clases.
La primera fase del Congreso del Partido y la Asamblea Federal de IU han definido bien nuestros objetivos para desarrollar la estrategia de Ruptura Democrática. Ahora se trata de concretarla en la práctica desplegando en los próximos meses nuestras propuestas políticas y nuestra acción en la calle con el objetivo de ganar hegemonía en torno a la necesidad de construir un proyecto de Nuevo País basado en una democracia política y social como salida a la crisis del llamado régimen del 78.
Hay que recalcar que el bloque dominante también tiene su proyecto de país: institucionalizar las reformas y los recortes de derechos y libertades que se han llevado a cabo desde 2010 en el marco de las políticas de austeridad mandatadas por la UE así como construir un nuevo modelo de Estado, basado en una recentralización que impida cualquier posibilidad de reconocer la realidad plurinacional, multicultural y multilingüística del Estado Español. Es decir, un proyecto de país antisocial, autoritario, patriarcal, centralista y supeditado a la UE y la OTAN.
El impulso de un cambio real en España, pasa por confrontar con este proyecto político que la segunda transición intenta imponer y desarrollar un proyecto de ruptura democrática y social que se sustente en un proceso constituyente, entendido éste, como la apertura de un proceso democrático y participativo, desde el que acabar con las bases materiales en las que se sustenta el poder de las clases dominantes en España, un proceso de elaboración de un nuevo marco constitucional que dé forma a un proyecto de Nuevo País en favor de la mayoría social trabajadora, que supere el patriarcado, desarrolle el Estado plurinacional y multicultural y rompa con la UE y la OTAN. Es decir, que avance hacia el socialismo.
Una vez más en la historia de España se presenta la contradicción entre reforma o ruptura, o lo que es lo mismo, reformar el sistema para mantener el mismo estado de cosas o romper con un sistema que ha llevado a millones de personas a perder su trabajo, su casa, sus derechos sociales o laborales, poder adquisitivo y en muchos casos incluso su dignidad.
En este sentido no debemos confundir el proyecto reformista de una parte del régimen con políticas de reformas, que en este momento pueden servir para acentuar las contradicciones en el seno del bloque dominante.
Que hoy no exista una correlación de fuerzas favorables a la ruptura, no nos puede llevar al abandono de la estrategia y a adoptar la de la reforma. Debemos tener claro que cambiar la correlación de fuerzas requiere la construcción de un poder contrahegemónico mediante el desarrollo de una política de amplia unidad popular, como expresión unitaria de la clase trabajadora y las capas populares afectada por la crisis, para que sean el verdadero sujeto político del cambio, siendo nuestra tarea organizarlo. De esto hemos hablado y bien tanto en la primera fase de nuestro Congreso como en la última asamblea de IU.
Es vital, por tanto, que la izquierda que pretende ser alternativa, no asuma la derrota y se entregue al reformismo. Aceptar las reglas de juego del sistema, por imperativo legal, como se hace al tomar posesión de los cargos institucionales, no puede significar asumirlas como propias, sino por el contrario, reforzar el convencimiento de que en este sistema no tienen solución los problemas de la mayoría social trabajadora y que, por tanto, hay que romper con este sistema para generar un nuevo proyecto de sociedad más justa, solidaria e igualitario.
En consecuencia nuestra prioridad debe ser la de construir la máxima unidad popular para impulsar un proceso constituyente desde el que desarrollar las bases para un nuevo país. Objetivo que requiere poner en primer plano la centralidad de la movilización y el conflicto social como marco de avance de los cambios que necesita el país para derrotar la política de pactos antisociales y de nuevo consenso en torno a una segunda transición que ya hemos definido.
Con respecto al bloque dominante, continúa la confrontación entre los dos proyectos que pugnan desde hace meses por hacerse hegemónicos en ese espacio. Al no haber conseguido ninguno de los dos una victoria clara en el campo electoral, parece que, de momento, intentan resolver esa confrontación en clave de acuerdo entre ellos y con Rajoy a la cabeza.
El programa sobre que el que se basará este compromiso será determinante para ver si estamos ante un acuerdo estratégico, que intente realizar las reformas sociales, económicas e institucionales que el bloque dominante necesita para abrir las puertas a un nuevo régimen sin necesidad de pasar a corto plazo por las urnas o bien, por el contrario, estaríamos frente a acuerdo táctico, una especie de tregua, para ganar tiempo en una legislatura corta en la que se realicen los mínimos cambios imprescindibles (comenzando por acabar con la posibilidad de una alternativa real de ruptura mediante una nueva ley electoral) y, a partir de ahí, plantear unas próximas elecciones en un plazo de dos años en las que se determine finalmente cómo se resuelve la contradicción entre continuismo y reformismo o lo que es lo mismo, las condiciones sobre las que se desarrollará el próximo ciclo político.
En este sentido, habrá que ver cómo evoluciona el mapa de partidos, de forma especial en el ámbito de las fuerzas del Régimen. El PP a pesar de tener casi asegurada la investidura de Rajoy y una base social que no termina de resquebrajarse sigue perdiendo credibilidad con los procedimientos judiciales en marcha. Con respecto a Ciudadanos habrá que ver si abandona su pretensión de sustituir al Partido Popular y busca una especie de fusión como lo que ocurrió entre Alianza Popular y la UCD, para una refundación de la derecha o mantiene su pretensión de ser una fuerza autónoma, aún a riesgo de convertirse en una nueva versión de la UPyD, que cuando no interesó al sistema fue rápidamente sustituida por Ciudadanos. El PSOE, como partido fundamental para la configuración de cualquier nuevo régimen, tiene abierta una profunda crisis, sobre esta brecha es sobre uno de los campos en los que debemos tratar de incidir, siempre desde la política, marcando nuestro perfil nunca queriendo ocupar su espacio.
Para evitar que la dirección del PSOE, consumado su golpe de poder interno, pueda integrarse en el Pacto de Estado, con el menor coste posible debemos marcar dos cuestiones que lo pongan en evidencia:
1.- Dejar claro que hemos estado por el apoyo a un gobernó alternativo a Rajoy, desmontando el argumento de que no hay más disyuntiva que gobierno del PP o nuevas elecciones.
2.- Poner de relieve que existen en el Parlamento votos suficientes para plantear iniciativas sociales que mejoren las condiciones de vida de la gente.
Es necesario visibilizar y agudizar las contradicciones en el interior del bloque dominante, podremos dificultar el cierre de la crisis de gobernabilidad. Pero para ello es imprescindible trasladar estas contradicciones a la calle con el objetivo de impedir unos nuevos Pactos de la Moncloa que aseguren la Paz Social, ya que como hemos dicho la resolución de la crisis de gobernabilidad tiene dos pilares, la resolución de la crisis de gobierno y el mantenimiento de un pacto social, esta debe ser tambien una referencia nuestra en el trabajo sindical.
En consecuencia, debemos desarrollar dos líneas de actuación, una en la calle, en la sociedad para activar el conflicto y otra en las instituciones para hacer lo más difícil posible un gobierno estable, o al menos que si finalmente como ya es evidente, se produce la abstención (o ausencia de 11 diputados/as) del PSOE, sea con el máximo coste social y político para las fuerzas que mantengan a Rajoy en el Gobierno.
En el bloque de las clases subalternas el debate entre reforma y ruptura también se está desarrollando en el interior tanto de IU como de Podemos. Tendremos que ver cómo evoluciona este debate en el seno de Podemos teniendo siempre en cuenta que nuestro análisis y sobre todo nuestra práctica tiene que realizarse desde fuera de estos procesos y ser totalmente independientes, en este sentido es importante que tengamos claro que nuestras relaciones con Podemos y otras fuerzas con las que se pueden establecer alianzas deben tener un carácter más de confluencia social y en clave de lucha que institucional
En IU la posición reformista es, al menos formalmente, minoritaria pero es fundamental para minimizarla la implicación del conjunto del partido en los procesos asamblearios de sus federaciones en el sentido que acordó el Comité Ejecutivo del pasado 2 de julio, dejando claro que éste es el debate real que no tiene nada que ver con un falso debate identitario.
En todo caso la clave sigue estando en evitar que se cierre la crisis de régimen con una recomposición del bloque dominante que le permita mantenerse en el poder varias décadas más.
Pero para ello, tenemos que tener en cuenta la debilidad que en estos momentos tienen los actores que deberían ser los componentes del Bloque Social y Político.
Esta debilidad política y organizativa es la que permite a los medios de comunicación del sistema generar hegemonía ideológica y cultural y ser capaces de determinar procesos y tendencias en todos los ámbitos de la vida. Por ello, hoy más que nunca debemos concretar cómo y en torno a qué ejes articulamos la lucha ideológica para confrontar la ofensiva que el capital desarrolla a todos los niveles.
Otra de nuestros grandes problemas, como fuerza política que pretende incidir en la realidad para transformarla, es que hacemos buenos análisis de la realidad, incluso llegamos a plantear buenas propuestas estratégicas, pero a la hora de llevarlas a la práctica, no las tenemos en cuenta y actuamos en función del último titular de prensa, de la ultima presión que recibimos o de simplemente de lo que se le ocurre al dirigente de turno y sobre todo no nos organizamos en función de los objetivos que queremos conseguir, sino en función de lo que mejor conviene para mantener ciertas dinámicas internas.
Es decir hacemos análisis marxistas pero caemos en prácticas subjetivistas, desde una visión de sociológica post-marxista, y casi siempre a la defensiva. Por otra parte, nos organizamos más para mantener controlada a la organización que para incidir realmente en la sociedad, por lo que es necesario un cambio radical tanto en nuestra práctica política como en nuestra forma de organizarnos y trabajar.
Este es el reto que tiene el PCE y al que debemos apelar se dedique el conjunto de la organización por encima de otras cuestiones de tacticismos internos. Para ello es imprescindible dar el máximo protagonismo al trabajo político de agiprop por encima de interiorizar el partido en debates testimoniales.
Es necesario adecuar nuestra práctica política al análisis marxista que hemos realizado sobre la crisis de régimen. Ahora se trata de plantear cómo se concreta esa política en el día a día de la actual coyuntura, y al mismo tiempo cómo adecuar la organización en función de este análisis y no de cualquier tacticismo.
A partir de esta línea política que es la que se ha venido aprobando por los diversos órganos del PCE y que es compartida por IU, lo que en este informe se plantea es una propuesta para concretar la táctica a corto plazo, para afrontar el necesario fortalecimiento del Partido Comunista de España y del resto de elementos que conformarían el Bloque Social y Político, es necesario la creación de unidad popular desde el conflicto, desde la movilización, la unidad popular debe construirse en la calle.
En el desarrollo de este proceso aparecen diferentes tareas sobre las que trabajar, tanto desde IU como desde el PCE. La clave es hacerlo de forma cooperativa. La tarea del PCE es poner especial atención en conseguir la incorporación de la mayoría social a la movilización, en activar la lucha de clases y en dotar de un horizonte estratégico a todo el proceso, además de garantizar en IU el desarrollo de su plan de acción.
Hemos constatado que estamos en momento de reflujo de la tensión social y hemos analizado en diversas ocasiones algunas de las causas, desde el traslado de la movilización en la calle a los debates televisivos, hasta el haberse fijado la vía electoral como el único camino para el cambio. De lo que se trata es de invertir esa tendencia.
Desde esta perspectiva tenemos que pasar de la fase en la que sólo nos oponernos a lo que se hizo mal, a una fase en la que se ligue esa denuncia con la propuesta de lo que se debe hacer para mejorar las condiciones de trabajo y de calidad de vida.
Ya hemos dicho que el conflicto no se activa, ni por decreto, ni porque lo apruebe ningún órgano de dirección política. No hay movilización si no se crean las condiciones subjetivas que haga que lo asuman la mayoría social, es decir, si no hacemos que la necesidad de movilizarse sea asumida por una gran masa social y para ello es imprescindible estar más y mejor organizados en los posibles focos de conflicto.
No se trata, por tanto, de inventarse conflictos, ni solamente de sumarse a los que se producen de forma más o menos espontánea, para que esto tenga un calado de fondo que pueda afectar realmente a los pilares del sistema, debe responder a las contradicciones importantes del propio sistema, y a ser activados y coordinados de una forma organizada y coherente.
También tenemos que acertar a definir lo que entendemos por conflicto y movilización, ya que repetimos
esquemas y definiciones propias de otras épocas históricas.
En el encuentro de finales de agosto hemos analizado que el capitalismo español consigue su margen de beneficio con la sobreexplotación de la mano de obra a base de recortar salarios y ampliar horarios de trabajo y que esto se da tanto en el marco de las relaciones laborales cómo en el salario indirecto (recortes en sanidad, educación, dependencia, etc.), por ello tenemos que situar la lucha contra la precariedad como eje de nuestro discurso y práctica política.
Tenemos que trabajar en el diseño de movilizaciones, de formas de lucha, que tengan un respaldo mayoritario, teniendo en cuenta dos cuestiones:
1. Que en el contexto de una sociedad precarizada y mediatizada, esto no es fácil, pero es imprescindible para poder tener éxito a la hora de implicar a quienes sufren las consecuencias de las políticas de ajuste y recorte en el conflicto en una sociedad con alto nivel de paro y de precariedad.
2. Que el sistema ha conseguido generar hegemonía ideológica sobre su relato post-crisis, mientras que nosotros seguimos estancado en el relato de la crisis. No hemos percibido que para mucha gente ya no estamos en una crisis, sino ante una nueva realidad social y económica a la que hay que adaptarse. Ya no se referencian en cómo se vivía en 2000, sino en cómo se ha vivido entre 2008 y 2014, por lo que cualquier mejoría se percibe como un avance en relación a la desesperación vivida.
En nuestra Conferencia Política de 2012 hicimos un buen análisis de la estructura de clases en nuestro país y de los sectores que más sufrían entonces las consecuencias de la crisis, señalábamos el desarrollo de la precariedad en las condiciones laborales y a las mujeres y los/as jóvenes (y más si son inmigrantes) como los más perjudicados.
Cuatro años después, el análisis sigue siendo válido en líneas generales, las condiciones de vida, de acceso al mercado laboral, de aumento de la explotación han empeorado y los sectores más vulnerables siguen siendo los mismos por lo que deberíamos de centrar nuestro trabajo de concienciación y lucha ideológica entre los trabajadores y trabajadoras con especial atención a los más precarizados y, en concreto, mujeres y jóvenes.
Como ya dijimos en aquella Conferencia, es necesario trabajar para organizar a estos sectores en la lucha por sus derechos, con unas perspectivas a corto, a medio y a largo plazo que nos permitan activar un conflicto que pueda influir en la crisis de régimen de régimen con alguna garantía de éxito.
Debemos reconocer de forma autocrítica que no fuimos capaces de desarrollar el Plan de Trabajo que presentamos en 2014-15, por lo que desde esta autocrítica debemos entender que activar el papel del Partido en su implicación en el conflicto es la mejor forma de poner en evidencia que hemos entendido a todos los niveles la forma de desarrollar los acuerdos de la primera fase del Congreso.
Dedicar tiempo, recursos políticos, materiales y humanos a organizar a estos sectores y hacerlo con una estrategia definida y unos objetivos concretos es fundamental, pero fracasaremos si no ponemos a toda la organización en función de estos objetivos, y de forma especial a quienes nos representan en las instituciones y a quienes dirigen la organización, Es decir tenemos que pasar a la ofensiva política, tenemos que poner a todo el partido, a su militancia cuadros orgánicos e institucionales, a disposición de una ofensiva política coordinada con el resto de fuerzas sociales y políticas que coincidan en los objetivos expuestos más arriba.
Para ello es imprescindible deslindar los objetivos de conseguir una salida de la crisis de régimen favorable a la clase trabajadora y capas populares, la estrategia de ruptura democrática y la táctica necesaria para acumular fuerzas, por lo tanto nuestra acción política tiene que contemplar esta cuestión para evitar confundir lo que pueden ser acuerdos institucionales, con alianzas sociales y la defensa de proyectos estratégicos.
En este sentido es importante que nuestra denuncia de la Unión Europea como elemento clave de la política imperialista esté presente de forma trasversal en todas nuestras acciones y actividades políticas.
Se propone trabajar desde tres pilares.
• Plan de trabajo del PCE.
• Desarrollo del Plan de Acción de IU.
• Trabajar espacios unitarios que desarrollen la confrontación entre dos proyectos el que trata de refundar el régimen y el que trata de construir un presento de Nuevo País rompiendo con el régimen del 78.
Es fundamental trabajar estas campañas de forma cooperativa entre las direcciones de IU y del PCE a todos los niveles.
Como parte del plan de trabajo proponemos poner en marcha la campaña: “En defensa de un trabajo y una vida digna”.
El objetivo de esta campaña, es tensionar a la militancia, sacar a la calle al Partido y ser parte del conflicto, generando sus propias acciones, al tiempo que participamos en aquellas movilizaciones que sean convocadas por otros colectivos. Esta campaña estará coordinada con el desarrollo del Plan de Acción de IU. Se propone que comience a principios de noviembre y que desarrollemos una primera fase de la misma hasta enero, en el próximo CF evaluaríamos el resultado y se propondría otra fase de la misma.
Entre otras cuestiones en el borrador de campaña que tenéis en las carpetas se propone realizar en primer lugar una acción ante las sedes de los INEM de las barriadas periféricas de las grandes ciudades, con reparto de información, encierros o lo que en cada lugar se considere oportuno y, posteriormente desarrollar desde algún ámbito unitario una acción a mediados de diciembre frente a la sede de la CEOE, por ejemplo una cadena humana.
En los primeros meses del año nos centraremos en la defensa de la soberanía energética y el derecho disfrutar de la energía necesaria para una vida digna como un derecho equiparable al del trabajo y la vivienda.
En el mismo sentido como elemento importante para activar el conflicto situamos la defensa de los servicios públicos y de las pensiones, globalizar la lucha nos debe llevar en el primer semestre de 2017 a una movilización de carácter general.
Esta campaña deberá tener un desarrollo conjunto con la UJCE y tendrá una parte especifica dirigida a las mujeres como directamente afectadas por la situación de deterioro de las condiciones de vida.
Además de lo anterior, como parte del plan de trabajo debemos implicarnos en todas las movilizaciones que se vayan a desarrollar. En este sentido saludamos el grado de implicación tanto del Partido como de IU, en la movilización del 6 de octubre en defensa de un convenio justo para las/os teleoperadoras/es, y en los encierros en los Ayuntamientos por la violencia de género convocados por el MDM, así como en el 15 de Octubre contra el TTIP y CETA, en igual sentido están las movilizaciones convocadas para la defensa de Doñana como un referente de la defensa de la naturaleza y los recursos naturales al servio de la mayoría social, frente a la rapiña del gran capital, en este caso, una vez mas representado por las eléctricas.
Esta campaña se tiene que adaptar a los territorios en los encuentros de militantes, siendo necesario difundir un breve análisis sobre cómo afecta la actual situación económica y social sobre la juventud y la mujer, así como hacer una valoración de la actual pérdida de calidad de vida de la clase trabajadora y capas populares con carácter general, planteando un pequeño programa de propuestas para sustentar la campaña, resaltando como paradigmático el papel de la eléctricas en la degradación de la calidad de vida, y que debe servir como soporte a la elaboración del material de campaña.
En paralelo a nuestra implicación en el conflicto tenemos que actuar en la coyuntura institucional, de forma especial es necesario que quienes nos representan en las institucionales, locales, autonómicos y estatales sigan siendo elementos que articulen la relación de los conflictos con las distintas instituciones, y que se aproveche el altavoz que supone un ayuntamiento o un parlamento para dar la mayor dimensión a nuestras propuestas, pero sobre todo que nuestra organización salga a la calle y se empape de realidad social.
En concreto se plantea que en coherencia con lo aprobado en la primera fase del XX Congreso se constituya una Secretaria Institucional que realice una propuesta de iniciativas concretas que marcarían el perfil de actuación de quienes nos representan en las instituciones, de manera que se conjugue la lealtad al programa conjunto de Unidos Podemos, con la visibilidad del grupo de IU y con el impulso de iniciativas que sean coherentes con lo aprobado por el Partido en temas que pongan en evidencia la imposibilidad de realizar una política social avanzada, democrática, e igualitaria en el marco del actual sistema y la necesidad de romper con la UE y la OTAN para hacer posible la ruptura democrática y social que pretendemos.
En definitiva, todo lo que hemos planteado se resume en que estamos en el momento de la ofensiva, este es el eje fundamental de este informe, abrir un segundo frente desde el que combatir el intento del bloque dominante de consolidar institucionalmente los recortes y reformas que se han venido realizando.
Como final de este informe, que pretende ser fundamentalmente practico se presentan las tareas que desarrollaremos en los próximos meses, dejando claro que la prioridad está en la campaña del PCE, las actividades relacionadas con la batalla ideológica y en nuestra implicación en el desarrollo de los acuerdos de la XI Asamblea de IU que están reflejados en su Plan de Acción y en el Estratégico, el resto de cuestiones es un recordatorio de tareas que ya están en marcha:
1. Celebración en cada Federación de un encuentro abierto de militantes en los próximos meses, para poner en común el momento político y preparar al partido para la ofensiva política. Estos encuentros se celebraran antes de que termine el mes de Noviembre según calendario que se adjunta.
2. Desarrollo de la campaña de movilización en torno a la defensa de un trabajo digno, como base para el desarrollo de una vida digna.
3. Abrir el debate sobre cómo debe ser el sindicalismo de clase del siglo XXI, desde un primer análisis que debe hacerse desde la comisión de Movimiento Obrero. Impulsar Sindicalistas por la Unidad Popular.
4. Activar actuaciones a nivel estatal y europeo, para hacer más visible la posición que tiene aprobada el PCE de ruptura con la UE y el Euro, este debe ser uno de los elementos sobre los que trabajemos en el próximo Congreso del PIE
5. Continuar el trabajo que se está haciendo desde la S. de Mujer del PCE para hacer del MDM el instrumento adecuado para organizar a la mujer en la defensa de sus derechos, para ello es fundamental que el MDM avance en su consolidación como organización independiente, trasversal y muy ligada con las propuestas de ruptura que se necesitan para poner en evidencia que no es posible diseñar un proyecto de nueva sociedad sin romper con el patriarcado.
6. Desarrollar los acuerdos del Partido en relación con nuestro trabajo en IU y la participación del PCE en la construcción de la máxima unidad popular, para ello es fundamental que todo el Partido se implique en el desarrollo de los Planes estratégicos y de acción de IU.
7. Trabajar con la UJCE para recuperar impulso movilizador en la juventud.
8. Situar en nuestro trabajo político la defensa del modelo de estado federal, actualizando el movimiento republicano a la actual coyuntura, desarrollando el polo federalista que sea capaz de alcanzar acuerdos con fuerzas soberanistas que entiendan la necesidad de avanzar juntos hacia un proceso constituyente del Estado que les permita un mejor escenario para su estrategia política.
9. Seguir trabajando la segunda fase de la Asamblea de IU en función de lo aprobado en el último Comité Ejecutivo.
10. Apoyar desde todo el Partido la nueva etapa de Mundo Obrero y de Nuestra Bandera, así como la puesta en marcha de la Escuela permanente del PCE.
11. Encargar a las S. de Organización y Finanzas un plan económico-organizativo, antes de fin de año, ya que sin recursos y sin organización los planteamientos que hacemos se quedaran en el papel. En este sentido, se priorizará la puesta en marcha y seguimiento de los acuerdos del pleno de secretarios/as de organización del pasado 2 de octubre y cuya acta tenéis en las carpetas.
12. Trabajar en el desarrollo de los acuerdos de la primera fase del XX Congreso en relación a nuestras propuestas políticas.
13. Reforzamiento de la estructura de trabajo del Partido a todos los niveles, lo que significa dedicar a ello medios materiales y humanos, en concreto en lo referente a la dirección federal se plantea reactivar la permanente con alguna incorporación, algún cambio de responsabilidades, y crear las responsabilidades de Institucional y de implicación en el conflicto.
14. Implicar a todo el Partido en los trabajo de la Comisión para la celebración política del centenario de la Revolución Soviética, en el esquema que presenta la Comisión que ya está trabajando en el PCM.
Cada tarea tiene responsables de su realización que deberán dar cuenta en el próximo Comité Federal, de manera que alcanzado un grado mínimo de consistencia es cuando desde la comisión que tenemos aprobada en el Comité Federal para articular el conflicto, se pueden hacer unas propuestas con las mínimas garantías de efectividad a la hora de globalizar los conflictos existentes y plantear otros en función de las contradicción que se generen fruto de las políticas de ajustes y recortes.
La idea es, continuar el impulso que han supuesto tanto el encuentro de cuadros del mes de agosto como el desarrollo político de la fiesta en Septiembre, para que en el próximo curso, tengamos todas las armas políticas y estratégicas para ser capaces de tener un táctica adecuada al desarrollo de la estrategia que junto a una política de alianzas nos permita evitar el triunfo de la salida antisocial, reaccionaria y autoritaria de la crisis.
En este sentido es importante reforzar el trabajo de la dirección a todos los niveles, para lo que se propone alguna remodelación de las responsabilidades, de manera que se propone que en la comisión de activación del conflicto, a las responsabilidades ya existentes se incorporen dos camaradas dedicados mas directamente a la implicación del PCE en las movilizaciones que se desarrollen en este periodo, seria los camaradas Jorge Rochet y Dani Gismero, se crearía como se ha dicho la responsabilidad de Institucional que llevaría la camarada Isabel Salud, se propone que el camarada Enrique Santiago coordine la Comisión Internacional a la que se incorporaría el camarada Manuel Pineda como responsable de Oriente Medio, también se incorporaría la camarada Ana Mata como adjunta a la Secretaria de la Mujer, y por último se crearía un grupo en la dirección del Partido para plantear en una próxima reunión de SS.GG. y Permanente una propuesta de implicación del PCE en la construcción de unidad popular, tenemos que reconocer que es necesaria una mayor clarificación de nuestra política de convergencia, desde nuestra participación en Unidos Podemos, hasta situar la realidad actual de Unidad Popular que desarrollamos el año pasado.
De esta manera quedaría configurada un área política, volcada en la activación del conflicto y el desarrollo de la política de convergencia constituida por la Secretaria General junto con E. Santiago, Isabel Salud, Jorge Rochet, Cristina Simó, Paco Figueroa, Gloria Aguilar.
En este sentido es importante reforzar el trabajo de la dirección a todos los niveles, para lo que se propone alguna remodelación de las responsabilidades, de manera que se propone que en la comisión de activación del conflicto, en la que recordemos estaban ya las camaradas Sira Rego, Fernando Sánchez, Paco Figueroa, Gloria Aguilar, Felicitas Velázquez, Cristina Simó y la UJCE, se incorporen dos camaradas responsabilizados en la implicación del PCE en las movilizaciones que se desarrollen en este periodo, los camaradas Jorge Rochet y Dani Gismero. Así mismo se crearía, como se ha dicho, la responsabilidad Institucional que llevaría la camarada Isabel Salud, se propone que el camarada Enrique Santiago coordine la Comisión Internacional a la que se incorporaría el camarada Manuel Pineda como responsable de Oriente Medio, también se incorporaría la camarada Ana Mata como adjunta a la Secretaria de la Mujer, y por último se crearía un grupo en la dirección del Partido para plantear en una próxima reunión de SS.GG. y Permanente una propuesta de implicación del PCE en la construcción de unidad popular, tenemos que reconocer que es necesaria una mayor clarificación de nuestra política de convergencia, desde nuestra participación en Unidos Podemos, hasta situar la realidad actual de Unidad Popular que desarrollamos el año pasado.
De esta manera quedaría configurada un área política, constituida por la Secretaria General junto con E. Santiago, Isabel Salud, Jorge Rochet, Cristina Simó, Paco Figueroa y Gloria Aguilar.
En definitiva se trata de que el PCE sale de este Comité Federal, con una estrategia y unos objetivos claros, con una dirección reforzada y plenamente implicada en ellos, pero sobre todo salimos con un plan de trabajo y una hoja de ruta que nos permita alcanzar el máximo desarrollo de nuestras potencialidades.
Es decir, empezamos a construir un PCE, activo, implicado en el conflicto, capaz de desarrollar una política de alianzas de máxima unidad popular, para ello necesitamos coherencia, cohesión, determinar bien los debates y los ritmos, por encima de otras cuestiones de coyuntura. A ello se va a dedicar esta dirección y a ello emplazamos a que se dedique el conjunto de la estructura partidaria.
Ahora se trata de trabajar para que este informe llegue a la base del Partido en los encuentros de militantes que hemos aprobado para celebrar en el próximo mes y ser capaces de dar respuesta a los retos que este momento de la lucha de clases nos demanda al PCE.